El Comercio

Los Reyes reciben en el Palacio Real

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Felipe VI saluda a Artur Mas. / Alberto Martín (Efe)

  • Destacadas figuras del mundo de la cultura, la economía o el deporte, presidentes autonómicos, así como representantes de las instituciones del Estado han tenido oportunidad de mostrar su cariño y lealtad a don Felipe y doña Letizia

Felipe VI y doña Letizia han ofrecido en el Palacio Real una recepción para los más de 2.500 invitados de que se han querido rodear en la jornada más importante de sus vidas. El jugador de baloncesto Pau Gasol, el cantante David Bisbal, el arquitecto Rafael Moneo o el actor Antonio Banderas han sido algunos de los asistentes a un acto que ha venido a rubricar una mañana cargada de emoción en la que los nuevos Reyes han recibido el calor de la ciudadanía, que ha abarrotado las calles de Madrid para saludar al jefe del Estado y a su esposa.

Junto a ellos figuraban también otros destacados representantes de diversos ámbitos de la cultura y el deporte como la actriz Ana Duato; el músico Alejandro Sanz; los toreros Javier Conde, José Padilla y José María Manzanares; la nadadora Mireia Belmonte, el exciclista Miguel Induráin o el exgimnasta Gervasio Deferr. Y, como no podía ser de otra forma, la lista incluía a algunos de los empresarios y financieros más influyentes de España, caso de los banqueros Emilio Botín, Francisco González e Isidre Fainé; Antoni Brufau, presidente de Repsol; César Alierta, presidente de Telefónica, o Esther Alcocer Koplowitz, presidenta de FCC.

Todos los presidentes autonómicos, con la excepción del lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, pudieron estrechar las manos de don Felipe y doña Letizia. El primero en hacerlo era el catalán Artur Mas, blanco de las críticas de algunos de los ciudadanos que esta mañana presenciaban el acto en las Cortes a través de las pantallas instaladas en la madrileña Plaza de Callao cuando veían que ni él ni Urkullu aplaudían el discurso del nuevo Monarca. Don Felipe y doña Letizia, según revelaba el propio Mas, se dirigieron en catalán al presidente de la Generalitat, algo que este agradeció, estimando que iba "en la línea de un Estado plurilingüístico". Poco después le llegaba el turno a la andaluza Susana Díaz, con la que don Felipe intercambiaba algunas palabras y doña Letizia afectuosos gestos.

Previamente habían pasado por el mismo lugar todos los miembros del Ejecutivo, con el presidente Mariano Rajoy a la cabeza, y después tomaban el relevo otros representantes de las instituciones del Estado, incluidos los presidentes del Congreso, Jesús Posada, y del Senado, Pío García Escudero. Se encontraban asimismo en el Palacio Real los expresidentes del Gobierno Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero.

El besamanos en el Salón del Trono se desarrollaba apenas minutos después de que los Reyes, en compañía de sus hijas, Leonor y Sofía, saludasen desde el balcón del Palacio Real al numeroso público congregado en la Plaza de Oriente, que prorrumpió en aplausos y vítores ante cada gesto del nuevo Jefe del Estado y de la Reina. Unas manifestaciones de cariño y respeto que tenían también como destinatarios a quienes ahora pasan a un segundo plano, don Juan Carlos y doña Sofía, emocionados al comprobar cómo los sentimientos de que el pueblo español les hizo siempre objeto a ellos se trasladaban inmediatamente a su hijo y a su nuera.

A las 15.23 horas, don Felipe y doña Letizia abandonaban el Palacio Real tras un largo besamanos en el que siempre lucieron sus mejores sonrisas y que fue interrumpido durante unos minutos con el fin de darles un descanso a sus Majestades. Subían entonces al mismo Rolls Royce con el que por la mañana habían recorrido las calles de Madrid, para dirigirse al Palacio de la Zarzuela con la satisfacción del deber cumplido y la conciencia clara de que los verdaderos desafíos comienzan ahora.