El Comercio

Más de cien inmigrantes entran en Melilla saltando la valla

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Algunos de los inmigrantes que han logrado entrar. / F. G. Guerrero (Efe)

  • La avalancha ha sido protagonizada por unos 500 subsaharianos divididos en dos grupos para intentar sortear la vigilancia, aunque muchos de ellos han sido rechazados

La cifra de inmigrantes que han accedido este domingo a Melilla saltando la doble valla que separa la ciudad española de Marruecos se eleva a más de cien, y al menos dos de ellos se encuentran heridos, uno sangrando de la cabeza y otro que tuvo que ser llevado en volandas por otros cuatro de sus compañeros y que ha sido derivado a Urgencias del Hospital Comarcal por una posible fractura de hueso.

Según han informado fuentes policiales, el salto se ha producido pasadas las 14.00 horas, justo a la hora del relevo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y los 'sin papeles' se están dirigiendo a la carrera hasta el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, donde son recibidos al grito de 'bossa, bossa' por sus compatriotas, grito con el que expresan su alegría por haber logrado entrar en la ciudad española después de meses en los bosques marroquíes aguardando esta oportunidad.

La avalancha ha sido protagonizada por unos 500 inmigrantes por la zona de Mariguari, divididos en dos grupos para intentar sortear la vigilancia, tanto de las fuerzas marroquíes como españolas, y la doble alambrada de seis metros de altura cada una, pero muchos de ellos han sido rechazados y no han podido lograr su sueño. En cambio, más de cien han conseguido su propósito pero aún no se ha contabilizado el número exacto que han podido llegar al CETI dado que aún sigue el goteo de subsaharianos que corren hacia este centro dependiente del Ministerio de Empleo y esta cifra podría incluso ampliarse. En su camino, melillenses les han facilitado botellas de agua para beber y les indicaban el camino para llegar CETI.

El salto se registra el último día de la Feria de Melilla, después de nueve días de celebración de los festejos tradicionales, en los que las fuerzas de seguridad han tenido que afrontar la madrugada más complicada de la Feria, dado que se ha producido la mayor aglomeración de estos nueve días y se han producido varias riñas con heridos.