El Comercio

El fracaso de la investidura deja un reguero de interrogantes en Asturias

El fracaso de la investidura deja interrogantes en Asturias
  • El AVE sigue sin fecha, la ansiada reforma de la financiación autonómica tendrá que esperar y la incertidumbre política enturbia la aprobación del presupuesto asturiano

La fallida investidura de Mariano Rajoy prolonga en el tiempo la búsqueda de soluciones a algunos de los retos que Asturias tiene por delante. Sin tratar de buscar culpables, más allá de que PSOE y PP se responsabilicen el uno al otro del bloqueo político y del riesgo de unas terceras elecciones, es un hecho que la actual situación de parálisis mantiene abiertos una serie de frentes, comenzando por los plazos del AVE y la apertura de la variante de Pajares, pasando por la reforma del modelo de financiación autonómica y terminando, ya en clave regional, por el incierto futuro de los presupuestos de 2017.

Alta velocidad

El plazo para la apertura de la variante vuelve a decaer

Con los túneles excavados pero cerrados, sin todo el equipamiento que necesitan y con la obra sujeta a problemas de estabilidad en alguno de sus tramos, la variante ferroviaria de Pajares es el gran lunar de la política de infraestructuras en Asturias. Los plazos de apertura se solapan unos a otros sin que ninguno se cumpla, para desesperación y enfado de ciudadanos, empresarios... El acuerdo de coalición entre Partido Popular y Foro ya contemplaba una apuesta ambiciosa por el impulso del proyecto y el posterior pacto entre los populares y Ciudadanos para favorecer la investidura de Rajoy, que ha encallado en el Congreso, añadía una fecha concreta, 2017, para la apertura de los tubos. Fecha que, tras lo sucedido en el Congreso, pierde -al menos de momento- su valor.

Energía

Sin solución a la tarifa eléctrica de la gran industria

Un debate más reciente que el de las infraestructuras pero también trascendente para el futuro de la región. La ausencia de una tarifa eléctrica amoldada a las necesidades de la industria asturiana lleva tiempo provocando quebraderos de cabeza ante el peligro de que, por el alto coste que supone el suministro para los grandes consumidores de energía, se llegue a un proceso de deslocalización que desmantele uno de los sectores nucleares de la economía de la comunidad. El pacto de PP y Ciudadanos también planteaba, aunque de forma genérica, una solución por la vía de profundizar en la reforma del sistema eléctrico y homologar los costes a los de otros países europeos del entorno. Pero, a expensas de conocer si ese pacto se reactiva más adelante y de si habrá una segunda sesión de investidura, esta posibilidad también decae.

Financiación autonómica

En el aire la revisión de un modelo con insuficiencias

De la reforma de la financiación autonómica se viene hablando prácticamente desde que en 2009 se pactó el modelo vigente, en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero, con un PP que se posicionó radicalmente en contra y que anunció su revisión en cuanto llegara al poder. Pero tras su aterrizaje en la Moncloa, en el año 2011, Rajoy dio largas a esa discusión con el argumento de que, en un momento de crisis, no habría recursos extra para atender las expectativas de las comunidades, quejosas de las insuficiencias del mecanismo que está operativo.

El acuerdo de PP y Ciudadanos contempla el avance hacia un modelo de financiación más justo y equitativo, pero este no es un planteamiento exclusivo de ambos partidos sino que la totalidad de los grupos con representación parlamentaria apuestan por una reforma que corrija los problemas. Asturias, aunque se sitúa por encima de la media en lo que a la recepción de fondos se refiere, también está por la labor de revisar el sistema al entender que las crecientes necesidades de gasto han hecho saltar las costuras de la actual fórmula de reparto. El debate será largo y complejo y, fruto del actual bloqueo, ni siquiera ha comenzado, lo que anticipa que, como mínimo, no habrá una solución antes de 2018.

Presupuestos del Principado

El clima preelectoral apunta a una segunda prórroga

Si en un escenario de falta de mayorías en la Junta General la aprobación de un presupuesto ya es complicada, qué decir de un momento en el que se otea la convocatoria de unas nuevas elecciones generales, las terceras. Una situación similar ya se dio a finales de 2015, en vísperas de los comicios del 20 de diciembre, y todo acabó en fracaso y en prórroga. El temor del Gobierno socialista de Javier Fernández es que ese sea el camino que se vuelva a recorrer ahora.

Una segunda prórroga consecutiva aterra al Ejecutivo, que no quiere contemplar esa posibilidad ni en pintura. Pero resulta difícil creer que se pueda dar un acuerdo, ya sea con Izquierda Unida y Podemos, ya sea con el PP, a las puertas de esos hipotéticos comicios. Todo sería más sencillo si el bloqueo político nacional se despejase, con la fórmula que fuese, lo que sin duda facilitaría el entendimiento en Asturias, en esta y en otras materias. Pero esa hipótesis parece a estas alturas lejana, así que el futuro parece, en el capítulo presupuestario, sombrío.