El Comercio

Fernández alerta de que «estamos jugando con fuego» ante la posibilidad de nuevas elecciones

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Santiago García Granda, Javier Fernández Lanero, Javier Fernández, Paz Fernández y Fernando Couto, ayer, en la inauguración de la Escuela de Verano de UGT. / DAMIÁN ARIENZA

  • El secretario general de la FSA descarta cualquier tipo de acuerdo con los independentistas catalanes

  • Rechaza las continuas consultas a la militancia y los sistemas asamblearios porque sólo sirven para «ratificar posiciones ya tomadas»

El sindicato UGT abrió en su Escuela de Verano el debate en torno a la necesidad de recuperar el papel de las instituciones y el presidente del Principado, Javier Fernández, entró de lleno en el fondo del asunto. Con motivo de la inauguración de estas jornadas y en pleno bloqueo político por la falta de consenso para la investidura del presidente del Gobierno central, el también secretario general de los socialistas asturianos advirtió de que con la amenaza de unas terceras elecciones «estamos jugando con fuego» puesto que, sentenció, se está fomentando la desafección a las instituciones. «La democracia no se desgasta con el uso, pero las instituciones se degradan rápidamente si se hacen inservibles», alertó.

Javier Fernández comentó en este sentido que el desafío político en estos momentos no es «exaltar las diferencias» ni «chantajear al adversario exigiendo la claudicación política sin rectificar ni ceder a cambio, sin hacer otro esfuerzo que la presión declarativa». El desafío, tanto en España como en Asturias, puntualizó, «se llama acuerdo, entendimiento, consenso para evitar que esta democracia y sus instituciones se sometan a un desgaste que fomente el desánimo, la desafección, el desdén por la política y justifique aún más la proclama anarquista».

Javier Fernández, cuya falta de sintonía con Pedro Sánchez es conocida y de cuyo discurso -filtrado del Comité Federal- se puede extraer que es más proclive a un Gobierno de Mariano Rajoy en minoría que a la repetición de los comicios, sigue sin ser explícito en sus intervenciones públicas con respecto a la estrategia que debe adoptar el PSOE, si bien estas palabras podrían interpretarse como una explicación de su postura.

El presidente del Principado sí fue muy contundente, en cambio, cuando se refirió a con quién «ni se debe ni se puede acordar» un hipotético gobierno. Reconoció que él no es partidario del 'derecho a decidir', aunque admitió la legitimidad de quien quiera ejercerlo «con respeto al Estado de derecho: cambiando la Constitución primero y actuando después». Por ello, señaló «que las formaciones que están dispuestas a intentar que las instituciones de autogobierno no se rijan ni por la legalidad constitucional ni por la ordinaria vigentes en España» deben extraerse de cualquier posible acuerdo para formar gobierno. Y citó, expresamente, a ERC y la antigua Convergencia, con lo que redujo aún más el margen de maniobra de Pedro Sánchez para aspirar a ser elegido presidente tras la fallida investidura de Mariano Rajoy.

Dirimen parcelas de poder

Fernández hizo en su discurso en el Antiguo Instituto Jovellanos, en Gijón, una defensa a ultranza del sistema democrático, pero rechazó la «consulta continua a la militancia, los plebiscitos y los sistemas asamblearios» que promueve Podemos, pero que también ha utilizado el propio Pedro Sánchez cuando, el pasado mes de febrero, consultó a las bases si debía refrendar el acuerdo de investidura firmado con Ciudadanos. El líder socialista, que podía estar respondiendo con esta reflexión a quien ya planteó un nuevo referéndum entre la militancia de su partido para decidir el camino a seguir, sentenció que con este tipo de iniciativas únicamente se «ratifican posiciones ya tomadas» y se «dirimen parcelas de poder».

Ya en clave regional, el jefe del Ejecutivo autonómico subrayó la voluntad de su gabinete de alcanzar un acuerdo con Podemos en materia presupuestaria y advirtió de que, si no se consigue este pacto, será consecuencia de la «obcecación en la negativa» de la formación morada. Pero ésa, dijo, «será su responsabilidad. Nosotros, lo vamos a intentar».