El Comercio

Podemos e IU acusan a Fernández de jugar a dos bandas en Asturias y Madrid

  • Coinciden en que no puede pedir un acuerdo de izquierdas en la Junta mientras insinúa que debe dejarse gobernar a Mariano Rajoy

El presidente del Gobierno, Javier Fernández, mostró el pasado lunes de forma categórica su rechazo a la convocatoria de unas terceras elecciones y su oposición a un acuerdo con los partidos independentistas catalanes, al tiempo que subrayó que el desafío político en este momento no es «exaltar las diferencias» que pueda haber entre dos formaciones sino alcanzar un entendimiento por el bien de las instituciones democráticas. Su discurso, con motivo de la inauguración de la Escuela de Verano de UGT, fue interpretado por el resto de las formaciones con representación en el Parlamento asturiano como un mensaje dirigido a su propio secretario general, Pedro Sánchez, en el que mostraba su apoyo implícito a la investidura de Mariano Rajoy. Esto no ha hecho más que echar leña al fuego y enturbiar la ya complicada relación de Fernández con el resto de las fuerzas de la izquierda en la región. Y todo ello, en el marco de una negociación fiscal para tratar de allanar un acuerdo presupuestario en Asturias para el que el PSOE reclama insistentemente, y por ahora con poco éxito, el voto favorable de Podemos.

Por este motivo, tanto la formación morada como IU coincidieron ayer en recriminar al dirigente socialista la incongruencia que, bajo su punto de vista, supone realizar este tipo de discursos en relación a la estrategia a seguir por el PSOE para la formación del Gobierno de la nación mientras que, en el marco regional, insiste en alcanzar un acuerdo con el bloque de izquierdas. «Quien juega con fuego es Fernández. En un fuego cocina unos pactos y en el otro calienta acuerdos que pueden ir en dirección contraria», reprochó el portavoz de la formación morada, Emilio León. En la misma línea, el líder de IU, Gaspar Llamazares, manifestó que no es compatible «darle un balón de oxígeno a Rajoy y pretender consolidar un cambio de izquierdas en Asturias. Asturias necesita un cambio en la política estatal y una mayoría progresista en la Junta», declaró.

Al contrario que Javier Fernández, quien sostiene que una nueva convocatoria electoral sería «la peor de las opciones posibles», tanto Podemos como IU mantienen que el peor de los escenarios es «el continuismo y la degradación de un gobierno del PP». De hecho, Gaspar Llamazares fue especialmente crítico con las palabras del secretario general de la FSA y su frontal rechazo a pactar con los nacionalistas catalanes ya que, señaló, «no ayuda poniendo puertas al campo de la alternativa real». Podemos añadió, incluso, que a la FSA «parece no importarle» que Rajoy gobierne el país otros cuatro años. «Lo que debería preocupar a los barones como Fernández es que uno de cada cuatro parados europeos son españoles o que alguien como Soria sea premiado con el Banco Mundial. Eso es lo que pone en cuestión la imagen de nuestro país», sentenció León.

«Un cambio global»

Este cruce de declaraciones no hace más que evidenciar lo que era previsible: que el bloqueo político nacional supone un freno importante para alcanzar un entendimiento entre las diferentes fuerzas en Asturias que permita aprobar unas nuevas cuentas y que es muy complicado que, mientras no se resuelva el escenario en Madrid, pueda avanzarse en esta negociación. «El cambio debe ser global. Un cambio en España para desbloquear las políticas en Asturias y un cambio en Asturias para relanzar la política y el proyecto de recuperación de nuestra comunidad», exigió Llamazares. Y Podemos advirtió: «La FSA se equivoca si piensa que va a poder hablar de presupuestos sin que se mencionen las listas de espera, los problemas de contaminación, la presión fiscal sufrida por la mayoría, las residencias para nuestros mayores o la existencia de entes paralelos que impiden que dispongamos una administración moderna». El escenario, hoy por hoy, es bastante complicado.