El Comercio

«Sánchez puede negociar la abstención de Ciudadanos a un gobierno PSOE-Podemos»

Carolina Bescansa, ayer, en Gijón.

Carolina Bescansa, ayer, en Gijón. / Aurelio Flórez

  • Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Político y Social de Podemos y diputada

  • «Asturias conoce y ha padecido la peor cara del PSOE y por eso aquí el proyecto de Podemos es imprescindible»

Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Político y Social de Podemos, asistió ayer a la celebración del Día de Asturias que su partido organizó en Gijón. En esta entrevista con EL COMERCIO emplaza al PSOE a mover ficha para clarificar si está dispuesto a impulsar un cambio político en España.

¿Confiaba en que el PSOE resistiera la presión y no cediera a la investidura de Mariano Rajoy o pensó que al final daría marcha atrás?

Me alegro de que Pedro Sánchez y el PSOE hayan votado en contra de Rajoy y creo que es una señal de esperanza. Ahora bien, ha pasado tiempo suficiente para que definan su estrategia. Si están en contra de que gobierne el PP tienen que hacer una propuesta alternativa.

¿Cree que la habrá o piensa que sus movimientos son pura pose?

Veo los movimientos de Sánchez con escepticismo. Cuando alguien quiere llegar a un acuerdo se maneja de otra manera y no dando vueltas en círculo sin proponer nada. La mayoría de la gente quiere un gobierno alternativo al de Rajoy y no hay tiempo para que el PSOE juegue a una cosa y la contraria. Sánchez tiene una llave que abre el futuro político de nuestro país y debe decidir si quiere abrir la puerta o dejarla cerrada y que todo quede en manos del PP. Si quiere abrirla, nosotros vinimos aquí para cambiar las cosas. Si quiere cerrarla y dejar que gobierne Rajoy, que lo diga pronto y no perdemos más el tiempo.

Sánchez también batalla contra su propio partido, contra los 'barones' que parecen preferir que haya un gobierno rápido, aunque sea del PP.

Eso forma parte de las contradicciones del PSOE y no me sorprende; lo que me parece intolerable es que no las resuelvan. Sus contradicciones no pueden paralizar la apertura de un proceso de cambio en nuestro país. El PSOE debe decidir de una vez por todas qué quiere hacer y no seguir mareando la perdiz.

Para que haya un gobierno alternativo hay dos opciones: un acuerdo de PSOE y Podemos que incluya a los independentistas catalanes o el mismo acuerdo pero tolerado por Ciudadanos. Cualquiera de las dos parece complicada.

Las dos son muy difíciles. En la medida en que el PSOE fue capaz de llegar a acuerdos programáticos con Ciudadanos creemos que está en buena posición para negociar ahora su abstención. De la misma manera que Ciudadanos sostuvo que votaba a favor de Rajoy por una cuestión de gobernabilidad, Sánchez puede convencerles ahora con ese mismo argumento.

¿Hablamos de un gobierno conjunto de PSOE y Podemos?

Sí, es lo razonable entre dos fuerzas que tienen cinco millones de votos.

Da la sensación de que a Podemos le preocupan unas terceras elecciones. Si mucha de la gente que votó cambio en diciembre ya no fue a las urnas en junio, la expectativa de otros comicios se antoja todavía peor.

A mí me preocupan unas terceras elecciones pero no fundamentalmente por eso. Me preocupan porque en 2017 se pondrán en marcha recortes desde la UE por 10.000 millones de euros y eso significa que a todo lo que llevamos padecido en sanidad o educación habrá que restar esa cantidad. Es urgente constituir un gobierno capaz de encauzar el coste de esa deuda hacia otros ámbitos o que renegocie esa deuda o los calendarios de pago. Además, en caso de repetirse las elecciones, el escenario sería el mismo, con pequeñas variaciones, que el de la transformación que ya se produjo el 20 de diciembre. Así que no parece que tenga mucho sentido repetir y repetir elecciones hasta que el PSOE bata récords de deterioro. Es una mala estrategia.

Hay quien ya apunta a Pablo Iglesias como un lastre para Podemos y no como un valor.

Eso lo dicen nuestros adversarios y nos indica cuáles son nuestras fortalezas. Pablo Iglesias es para mucha gente la voz de los sin voz, una persona imprescindible en el proceso de cambio de nuestro país y un activo fundamental para poner en marcha un gobierno diferente.

¿Por qué en el ámbito nacional, y en algunas comunidades, PSOE y Podemos al menos se tantean, incluso acercan posiciones en algunos casos, y en Asturias están todo el día a la greña?

Asturias conoce y ha padecido la peor cara del PSOE, un partido con enormes contradicciones y claroscuros. Por eso aquí el proyecto de Podemos es particularmente imprescindible.