El Comercio

«Creo que en la militancia del PSOE asturiano hay un apoyo mayoritario al 'no' a Rajoy»

La secretaria de Política Municipal del PSOE, Adriana Lastra, el pasado viernes,  en Gijón.
La secretaria de Política Municipal del PSOE, Adriana Lastra, el pasado viernes, en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
  • Adriana Lastra, secretaria de Política Municipal del PSOE y diputada

  • «Una abstención que permitiera gobernar al PP sería una traición a nuestra historia y principios y podría llevar a una escisión en el partido»

Actos como el del viernes en Gijón, con aplausos de la militancia a Pedro Sánchez y un reconocimiento de UGT a su «valentía» al mantenerse firme en el rechazo a la investidura de Mariano Rajoy, insuflan optimismo a una dirección federal del PSOE, que se mueve en un escenario complicado. A las presiones externas para facilitar un gobierno del PP se unen también los argumentos de algunos de sus 'barones' autonómicos, caso de Javier Fernández, que parecen apuntar en ese mismo sentido. Sobre esta compleja realidad política se pronuncia en esta entrevista con EL COMERCIO la secretaria de Política Municipal de los socialistas, Adriana Lastra, persona muy cercana a Pedro Sánchez y que, pese al embrollo, no pierde la sonrisa.

¿A qué juega el PSOE?

El PSOE no juega a nada, está cumpliendo con lo que dijo en campaña y actuando con coherencia programática y política. Después de las elecciones dijimos que nuestro lugar era la oposición. En el momento en que Rajoy lo intenta y fracasa el resto de partidos tendremos que hablar y buscar una solución. Eso no es jugar, es sentido de Estado. Lo que no es lógico es que el primer partido de la oposición no pueda hablar con el resto.

¿El 'no' a Rajoy es definitivo, pase lo que pase en País Vasco y Galicia el próximo día 25?

El 'no' es 'no'. Hombre, después de las elecciones vascas igual la sorpresa es que el PNV apoya al PP. Pero nosotros no vamos a apoyar al PP. No tenemos nada en común con el PP, y somos la alternativa a Rajoy. El PSOE nació para ser la alternativa a la derecha y combatir sus políticas, no para convertirse en cómplice.

¿Incluso si el PSOE se da el batacazo en el País Vasco y Galicia, como apuntan los sondeos, mantendrá esa posición inamovible?

La demoscopia, últimamente, está seriamente dañada. Pero, más allá de eso, nosotros no mantenemos posiciones políticas en base a una encuesta o un resultado electoral sino en base a nuestra trayectoria, a nuestra historia y a algo que comenzamos ahora a recuperar, la credibilidad perdida. Por primera vez desde 2010 el PSOE empieza a recuperar credibilidad precisamente por mantener contra viento y marea el 'no' al PP.

¿El 'no' es solo a Rajoy o cambiarían las cosas con otro candidato?

Es 'no' al PP. En nuestra resolución política del 28 de diciembre se dice muy claro que no al PP y que no a Rajoy. Aunque cambien el candidato, aunque se vistiera de lagarterana, iba a seguir siendo 'no'.

Sin embargo, mucha gente, también dentro de su partido, no comparte ese criterio. No entiende que se bloquee una candidatura con 170 diputados detrás. ¿No teme que pueda calar la sensación entre la ciudadanía de que el PSOE es más un factor de bloqueo que otra cosa?

Podría ser que se corriera ese riesgo, pero para eso los militantes, los dirigentes del PSOE, tenemos que explicar que nosotros no podemos convertirnos en cómplices de la derecha. Es que el mismo día del debate de investidura, de la segunda votación, descubríamos lo que estaba haciendo el PP con José Manuel Soria.

Admitamos que ahí el PP les ha puesto una baza en bandeja.

Es que el PP no tiene interés ninguno en negociar con el resto de fuerzas. Lo que vi en el debate fue que Rajoy llegó con 170 escaños y salió con 137, después de los insultos que dedicaron a Ciudadanos, que era su socio para la investidura. Entre que el PP no ha movido un dedo y las actitudes de sus dirigentes, que en lugar de hablar con el resto de partidos nos dicen que Rajoy tiene que ser presidente por derecho natural, pues... El PSOE tiene su programa, que nada tiene que ver con el del PP. Somos la alternativa. En el momento en que dejemos de serlo, lo serán otros. Y el PP juega a eso.

Romper el PSOE

¿A qué?

Al PP le encantaría que el PSOE se abstuviera con Rajoy, porque eso significaría que nos abandonarían en masa muchos votantes y militantes. Así romperían al PSOE. Pero no nos van a romper ni a separar de nuestros votantes y militantes.

¿Una abstención rompería al PSOE? ¿Cree que se llegaría a eso?

Por supuesto. Una abstención nos llevaría, y creo que algunos compañeros que ya no están en responsabilidades no son conscientes de ello...

Diga los nombres, no se corte: Felipe, Guerra...

No, no voy a dar nombres que están en el imaginario colectivo. Decía que no son conscientes de que sería una traición a nuestra historia y principios, a nosotros mismos, y eso podría significar incluso hasta una escisión. Yo lo digo y la gente se alarma, pero a mí me llaman alcaldes de toda España para decirme que como se nos ocurra abstenernos se dan de baja del partido. Hoy -por el viernes- cuando entrábamos con Pedro la gente le gritaba 'aguanta, sé fuerte, que las bases están contigo'. Las bases, y yo quiero recordar que también todo el comité federal, que aprobó por unanimidad esta posición política.

Ya, pero usted sabe que el secretario general del PSOE asturiano, Javier Fernández, en sus discursos públicos, da a entender que no vería mal una abstención para que gobierne el PP.

La palabra 'abstención' nunca se la he escuchado.

Porque no la ha dicho. Pero ha escuchado sus discursos, como yo.

Creo que lo que Javier hace es reflexionar sobre la necesidad de que haya gobierno, pero no cualquiera, de que haya diálogo y de que las fuerzas políticas se entiendan. Precisamente eso es lo que estamos intentando, buscar una solución. La preocupación por la situación actual es grande entre los dirigentes del partido, como en toda la sociedad, y esos debates hay que tenerlos. No es incompatible, por tanto, la reflexión que Javier Fernández hace en público con la posición de Pedro Sánchez.

¿Una relación difícil?

¿Por qué Javier Fernández y Pedro Sánchez se llevan tan mal?

No se llevan mal.

Hombre, no parece que se lleven bien precisamente.

Tienen una relación de lealtad. Siempre han sido claros entre ellos. La grandeza del PSOE es que la gente puede hablarse con sinceridad y lealtad. Probablemente haya habido veces que no han estado de acuerdo, circunstancias en las que Pedro hubiera hecho una cosa distinta de ser Javier o a la inversa, pero sí hay respeto y hablan habitualmente. Otra cosa es que sus visiones sobre diferentes temas puedan coincidir o no, pero nadie puede dudar de que son dos buenos compañeros de partido.

Pero parece un hecho que Fernández en particular y los 'barones' en general mantienen un discurso muy diferente al de Sánchez. Da la sensación de que ellos no verían mal esa abstención. No han usado esa palabra, pero no hace falta hacerlo si se escucha el fondo del mensaje.

Es que la gente quiere estabilidad. Los presidentes autonómicos quieren que esta situación se resuelva cuanto antes, porque muchas cosas dependen de que haya gobierno y presupuestos. Pero a nadie he escuchado, ni a Susana, ni a Javier, ni a Lambán, ni a Page, hablar de abstención.

Tiene razón, con esas palabras no, pero se lee entre líneas.

Cada uno puede interpretarlo como quiera. Yo estaba en el comité federal en el que intervinieron para decir 'no' al PP y a Rajoy y con eso me quedo. Otra cosa es que en política todo es mutable y una posición de hace dos meses pueda variar. Lo que no va a variar es la posición de Pedro Sánchez y la dirección, nos avala la mayor parte de la militancia y de los cargos.

¿Piensa que los 'barones' están siendo leales?

Pienso que los poderes políticos, mediáticos y económicos están presionando y que una frase sacada de contexto se usa de manera torticera. Me gustaría que si alguien ha cambiado de posición desde el día del comité federal lo diga abiertamente. La dirección del PSOE no ha cambiado de posición y nadie nos ha trasladado que haya cambiado la suya. Si alguien cambia de posición política, que me parece legítimo, iremos a un comité federal y si es necesario se votará.

¿Tiene la sensación de que hay gente en el PSOE que espera un batacazo en Galicia y País Vasco para saltar al cuello de Sánchez?

Todos los socialistas desean un buen resultado en Galicia y País Vasco. Además, ya para las elecciones municipales y autonómicas decían: 'si el PSOE no saca un buen resultado van a ir a por la dirección'... Llevamos varias convocatorias electorales y en cada una alguien dice que en el PSOE se están afilando los cuchillos. No es verdad. El PSOE ha demostrado que, con todas sus discrepancias, cuando se toma una decisión se cierran filas. Estamos todos a una, antes de las elecciones vascas y gallegas y después.

¿Cree que entre la militancia asturiana hay un apoyo mayoritario al 'no' a Rajoy?

Creo que sí. Es lo que estoy viendo, es lo que me traslada la gente. El otro día, en mi barrio, Teatinos, me paró una señora para decirme que era compañera de la agrupación de Oviedo, que ella y su marido llevan 27 años de militancia y que me trasladaba toda la fuerza para Pedro y la dirección. Y lo mismo me dicen compañeros, alcaldes, concejales que te mandan mensajes de ánimo. La gente está muy orgullosa de su secretario general y de su partido porque no se han doblegado.

Bien, el 'no' al PP ya es, al menos temporalmente, pasado. Vuelvo a la primera pregunta. ¿A qué juega el PSOE? ¿Sánchez quiere ser presidente? ¿Cómo? ¿Con qué apoyos?

Lo que decimos es que es obligado que las fuerzas políticas hablemos para ver si encontramos una solución que no sean las terceras elecciones. Porque nosotros no las queremos.

También se puede interpretar que el PSOE quiere terceras elecciones porque prevé mejorar a partir de un previsible bajón de Podemos.

No queremos terceras elecciones porque ya no queríamos las segundas. Pero que para que no haya terceras elecciones el PSOE tenga que apoyar a Rajoy es una trampa o un chantaje. Y me gustaría saber por qué lo que quieren nuestros competidores es lo bueno para el PSOE.

¿Qué quiere decir?

Si encierras en una sala a Rajoy, Iglesias y Rivera y les preguntas, por separado, qué quieren que suceda, los tres dirán: 'que se abstenga el PSOE'. Que alguien me explique por qué eso beneficia al PSOE. La obligación de todos ahora es sentarse a hablar, incluso con el PP, para saber qué va a hacer, porque la derecha tiene mayoría absoluta. Por eso Ana Pastor preside el Congreso y no Patxi López. A lo mejor Rajoy empieza a dar los pasos que no ha dado para conseguir apoyos.

Hablando claro y evitando los eufemismos, ¿lo que Sánchez quiere es un acuerdo con Podemos con la abstención de Ciudadanos?

No, Pedro ha sido claro, otra cosa es que se quiera saber más de lo que hay. Pedro está explorando si es posible alguna solución al bloqueo para no ir a unas terceras elecciones. Son los demás los que tienen que decidir si les interesan más las elecciones o una solución conjunta. Y, claro, lo que los dos nuevos partidos tendrían que hacer es dejar de vetarse. Porque si es así no vienen a regenerar sino a bloquear.

¿Se puede ser presidente del Gobierno con solo 85 diputados?

A mí me hubiera gustado tener 176.

Estoy seguro de ello, pero...

Pero no los tenemos. Aunque yo le devuelvo la pregunta: ¿puede Rajoy ser presidente con 137?

No, si en ningún sitio dice que el partido más votado sea el único que puede gobernar. La cuestión es si es sostenible un Gobierno cuyo presidente tendría 85 escaños y las alianzas que podría procurarse vienen de partidos antitéticos como Podemos y Ciudadanos.

Es que la situación parlamentaria da una disgregación total de voto, muchos grupos... Quien sea presidente del Gobierno tendrá que buscar apoyos. No se gobierna con 85 diputados, pero tampoco con 137. Y hemos visto experiencias de todo tipo: presidentes autonómicos con pocos escaños de su partido que pactan con otras fuerzas... ¿Podría ser? Podría. ¿Complicado? Sí. Sobre todo cuando las fuerzas que pueden favorecer un cambio de gobierno están a otra cosa.

El juego de las culpas

¿Está Sánchez jugando con el riesgo que para Podemos y Ciudadanos tienen unas terceras elecciones, la posibilidad de un retroceso, para presionarles y llegar con su apoyo a la Presidencia?

No, no buscamos culpables, buscamos responsables. Que no haya terceras elecciones no depende del PP o del PSOE, sino de los 350 diputados.

Pero sí parece que tras el debate de investidura ha quedado la imagen de un PSOE como fuerza de bloqueo y quizá pretende ahora compartir las culpas o descargarlas en otros.

Cuando Pedro se presentó a la investidura no pedimos al PP que nos apoyara. Era lógico que no lo hiciera. Como es lógico que nosotros no apoyemos al PP. Ningún votante del PSOE el 26-J pensó que se nos fuera a exigir que apoyáramos al PP. Para eso votarían de mano a la derecha. Votaron a la alternativa. La solución debe ser compartida por una mayoría de grupos que sumen los 176 escaños necesarios. ¿Que los nuevos partidos no quieren estar en la solución? Estarán en el problema. En algún momento Rivera e Iglesias tendrán que ponerse a hablar, porque a la política la gente viene mayorcita. No pueden estar en una situación de bloqueo permanente a cualquier alternativa a un gobierno de la derecha.

¿Piensa que hay un espacio compartido en el que pueden coincidir PSOE, Podemos y Ciudadanos?

Sí, lo creemos firmemente. Y Rivera e Iglesias lo creían también. Hace unos meses se fueron a la televisión a tomar un café y hablaban de buen rollito, incluso de gobernar juntos. Hay temas de regeneración política, de recuperación de derechos, en los que coincidir. No se trata de buscar una mezcla ideológica pero sí programática. Hemos votado sistemáticamente juntos en la anterior legislatura. ¿Por qué eso no se traslada a algo más? Por el PSOE no es.