El Comercio

La oposición ve «alarmante» la escalada de la deuda y cree que «pone en riesgo el futuro»

Jesús Gutiérrez conversa con Javier Fernández, con Dolores Carcedo a la derecha, ayer, en la Junta.
Jesús Gutiérrez conversa con Javier Fernández, con Dolores Carcedo a la derecha, ayer, en la Junta. / EFE
  • PP, Podemos, Foro y Ciudadanos emplazan al Principado a rectificar su política económica para poner fin al «descontrol» de las cuentas asturianas

La escalada de la deuda asturiana, que marca otro registro histórico en los 4.278 millones de euros tras haber aumentado casi 500 millones en un año, inquieta a los partidos de la oposición en la Junta General. PP, Podemos, Foro y Ciudadanos alertaron ayer de las consecuencias de este incremento, que consideran «alarmante» y que de continuar por este camino, sostienen, llegará a comprometer el horizonte económico de la comunidad. Solo Izquierda Unida lanzó un mensaje contemporizador al apuntar que Asturias sigue siendo una de las regiones con menor lastre, aunque su portavoz, Gaspar Llamazares, remarcó que ese análisis no impide insistir en la necesidad de una pronta reforma del modelo de financiación autonómica.

Frente al argumento que siempre esgrime el Gobierno de que utiliza el endeudamiento de forma prudente y dentro de los límites establecidos, la oposición casi en pleno advirtió de que las finanzas asturianas muestran síntomas de claro desequilibrio. Cada uno con sus matices, los distintos grupos políticos emplazaron al Ejecutivo de Javier Fernández a tomar conciencia del escenario -«espero que este dato sea un toque de atención», anotó desde el PP Emma Ramos- y a tomar las medidas pertinentes para contener el repunte del pasivo regional.

«Es un reflejo del descontrol de las cuentas del Principado», indicó Ramos, que cree que Asturias no puede utilizar el argumento de la infrafinanciación al que sí recurren otras comunidades, caso de Valencia, porque el reparto del actual modelo le favorece. La diputada popular opina que el Gobierno socialista ni es especialmente cuidadoso a la hora de meter el déficit en cintura ni desarrolla una gestión «eficaz y eficiente» que favorezca una adecuada administración de las finanzas regionales, con la situación del sector público, los 'chiringuitos', como ejemplo. Desplazar el problema hacia el futuro por la vía de multiplicar el endeudamiento, opina, es «difícilmente sostenible».

Para Podemos, Javier Fernández aborda la gestión de la deuda como el debate sobre el liderazgo del PSOE. «Para ambos propone funcionar como una gestora contable», dice con fuerte carga irónica el portavoz de la formación morada, Emilio León, metiendo con malicia en el análisis la delicada situación interna de los socialistas. León cree que el camino pasa por abordar una renegociación del endeudamiento «con mano firme en favor de la mayoría social» y apunta dos referentes: la reducción de 1.000 millones en un año en el Ayuntamiento de Madrid que pilota Manuela Carmena o la bajada del IBI propugnada por su formación en Oviedo.

«Ilegalidad»

Sin menospreciar el importe de la deuda, esos 4.278 millones, Foro hace hincapié en la forma en que el Gobierno gestiona esos recursos. «Lo más escandaloso es la ilegalidad», reflexiona Cristina Coto, «no se ha solicitado autorización previa a la Junta tal y como exige la ley en situación de prórroga». La presidenta y portavoz de la formación protesta por que el Ejecutivo ni informe de las cantidades que pide, ni de su destino, ni de las condiciones en que se cierran los créditos. «Es gravísimo, Fernández prefiere endeudar a los asturianos para hacer con opacidad lo que quiera», reflexiona.

La tendencia al alza es «alarmante» para el portavoz de Ciudadanos, Nicanor García, que cree que de seguir así Asturias pasará de ser uno de los territorios menos endeudados a «poner en riesgo a las generaciones futuras». Para el dirigente del partido naranja es especialmente inquietante que el incremento de la deuda tenga que ver no con un esfuerzo por dinamizar la economía y estimular la actividad sino para dar cobertura al gasto corriente. «Podríamos entenderlo e incluso apoyarlo si a cambio se invierte en sectores que generen riqueza», apostilla, pero no para repetir las mismas políticas de los últimos años.

IU prefiere un mensaje más prudente y hace un análisis general del escenario para concluir que Asturias continúa entre las comunidades que soportan un endeudamiento más contenido. Ello no impide, a ojos de Llamazares, que sea especialmente necesario el impulso de un nuevo modelo de financiación más justo y acomodado a las necesidades de las comunidades, así como «el reforzamiento de la justicia fiscal y de la lucha contra el fraude».