El Comercio

Un control «difícil y muy costoso», dicen los expertos

«Difícil y muy costoso». El plan de control anunciado el pasado lunes por el Gobierno del Principado para acabar con las prácticas irregulares por parte de los contribuyentes que fijan su residencia de forma ficticia en otras comunidades en las que se pagan menos impuestos no será, en absoluto, fácil. Así lo consideran expertos en la materia como el profesor de Hacienda Pública y vicerrector de Asuntos Económicos de la Universidad de Oviedo, Santiago Álvarez, quien duda de que el gasto que supondrá este tipo de inspecciones exhaustivas compense al Principado en términos de recaudación. Explica Álvarez que el Gobierno deberá demostrar que el contribuyente reside en Asturias «más días al año» que en la comunidad en la que ha fijado su domicilio fiscal y eso no es fácil, apunta, teniendo en cuenta además que la Administración regional no tiene potestad para investigar el IRPF.