El Comercio

Economistas creen que se deben reducir las diferencias fiscales entre comunidades

  • Inciden especialmente en Sucesiones y Patrimonio, si bien entienden que es importante mantener la autonomía en otros impuestos como el IRPF

Economistas asturianos coinciden en la necesidad de avanzar hacia una armonización del mapa fiscal español para poner freno a la competencia entre comunidades, que ha provocado un éxodo de grandes fortunas del que está saliendo perjudicada Asturias, una de las regiones con mayor carga tributaria. No obstante, hay quien defiende que el hecho de que las comunidades tengan capacidad para subir o bajar impuestos es una parte esencial de la autonomía y debe mantenerse, si bien reconocen que impuestos como Sucesiones o Patrimonio «seguramente estaban mejor en manos del Gobierno central».

El economista y director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) Ángel de la Fuente subraya la importancia de que las autonomías dispongan de «instrumentos para hacer cosas distintas», e incluso entiende que es «muy sano» que «compitan entre sí», aún sabiendo que uno de los riesgos a los que se enfrentan si suben más de la cuenta los impuestos y no ofrecen mejores servicios a cambio «es que la gente se les vaya». No obstante, admite que la situación es diferente en el caso de los impuestos de Sucesiones y Patrimonio, y aboga por su armonización para «evitar una espiral de competencia de tipos a la baja que seguramente lleva a niveles demasiado bajos del impuesto». «El problema aquí es que existe la tentación de bajar tipos para robarle la base imponible al vecino, porque esa base imponible es muy móvil», razona.

Para Santiago Álvarez, profesor de Hacienda Pública de la Universidad de Oviedo, también es positivo que las comunidades dispongan de cierto margen de maniobra para gestionar algunos tributos como el IRPF, e incluso opina que sería deseable que tuvieran capacidad para discutir -junto al Gobierno central- sobre otros impuestos generales como el IVA. Sin embargo, ve un error mantener Sucesiones y Patrimonio en manos de las comunidades, ya que las diferencias en su aplicación están generando importantes discriminaciones en función del lugar de residencia de los contribuyentes. Aboga por tanto por una reforma a nivel nacional para unificar y reducir Sucesiones y apuesta por la eliminación del impuesto de Patrimonio. «Esta situación es insoportable a medio plazo», argumenta Álvarez, quien invita al Principado a replantearse su política de tipos altos en el sistema fiscal actual ya que, advierte, es evidente que está provocando una pérdida de población de renta alta.

De la misma opinión es el decano del Colegio de Economistas, Miguel de la Fuente, quien cree que el Gobierno de Javier Fernández debería «tomar nota» de esta circunstancia para tratar de poner freno a la huida de patrimonios que se está registrando «totalmente legal» como consecuencia de la alta presión fiscal que existe en esta región, al margen de controlar el posible fraude en casos de cambios de residencia ficticia, tal y como anunció esta semana el Principado. La solución definitiva, en cualquier caso, está en manos del Gobierno central porque «sería la armonización fiscal», defiende.

Un escenario que para el economista Juan Velarde también sería el ideal, porque es la base del «mercado común», pero advierte de que revertir la situación actual es muy complicado y podría tener consecuencias graves para aquellas empresas que han elegido su asentamiento por criterios únicamente fiscales. «Fue un error ofrecer ese poder a las comunidades, pero hay que andarse con pies de plomo si se pretende hacer ahora una reforma del sistema fiscal», alerta.