El Comercio

«Espero que el PP juegue limpio y no trate de imponer en Avilés una gestora como en Gijón»

Carmen Maniega, ayer, en la sede del PP de Avilés.
Carmen Maniega, ayer, en la sede del PP de Avilés. / JOSÉ PRIETO
  • Carmen Maniega

  • Presidenta del PP de Avilés

  • «Mi destitución como vicesecretaria de Política Municipal se explica en clave política, porque es un puesto estratégico de cara al futuro congreso»

Carmen Maniega acaba de ser destituida como vicesecretaria de Política Municipal del PP, cargo que ocupaba desde 2008. La también presidenta del partido en Avilés enmarca este cese en una estrategia política de cara al próximo congreso regional, pero espera que esta maniobra no vaya más allá y que el equipo de Mercedes Fernández no pretenda imponer una gestora en Avilés, como ocurrió en Gijón.

-Dice que no le sorprende la decisión, dada la falta de sintonía que mantiene con la dirección. ¿Cree que la apartan por ser crítica?

-Recientemente expuse mis discrepancias con los órganos internos del partido, pero no me considero crítica. Yo misma, y en general el partido en Avilés, hemos sido siempre muy leales con el proyecto y muy respetuosos con los tiempos. No creo que pedir que se abra el partido a las bases, en la línea en la que ya se han manifestado personas como Alberto Núñez Feijó o Cristina Cifuentes, sea ser crítico. Más bien creo que mi destitución se explica en clave política.

-¿A qué se refiere?

-La época de congresos cada vez está más cerca y esto no es más que una partida de ajedrez. El cargo de vicesecretario de Política Municipal permite estar muy en contacto con las juntas locales, con los presidentes de los partidos y los portavoces municipales, por lo que es una posición muy estratégica. Con mi destitución garantizan situar en este puesto a una persona más afín que yo, que apuesto por una alternativa de cambio.

-¿Cree que corre peligro su cargo como presidenta del PP en Avilés?

-¿Y hacer otra gestora como en Gijón? Podrían intentar una maniobra de este estilo para intervenir a Avilés, que es la tercera junta de Asturias, y su control sería muy valioso de cara a un futuro congreso, pero espero que la dirección del partido juegue limpio y que no trate de imponer una gestora como en Gijón, porque ya hemos visto las consecuencias.

-¿En qué momento se encuentra la gestación de esa alternativa que usted defiende?

-Es un secreto a voces que hay una alternativa. Lleva mucho tiempo latente, pero es una alternativa de gente del partido, muy leal, que sabe que ahora no es el momento de hacerla pública, porque lo que toca es trabajar unidos para que haya un Gobierno de Mariano Rajoy.

-Todo lo contrario que está haciendo el PSOE a nivel nacional.

-El PSOE está dando todo un espectáculo porque hay una persona que es capaz de poner en riesgo a su partido y a toda una nación sólo por aferrarse a su cargo. Espero que en mi partido no se dé nunca esta situación, que es lamentable.

-¿Qué juntas locales avalan esa alternativa de la que habla?

-Prefiero no poner nombres, pero basta con pasar lista en los comités ejecutivos, que en muchas ocasiones bordean el quórum, y temo que en algunos casos ni lo alcancen.

-No quiere dar nombres, pero son conocidas las discrepancias con las juntas de Oviedo, Gijón...

-En las juntas somos celosamente prudentes, es la dirección del partido la que exhibe esa falta de sintonía haciendo declaraciones contra unos o destituyendo a otros.

-¿Hay cantera para presentar una candidatura suficientemente potente como para hacer frente a la oficial?

-Hay cantera, ideas, proyecto, mucha ilusión y, además, necesidad.

-¿Estaría dispuesta a encabezarla?

-En este momento lo único que nos preocupa es que Rajoy sea presidente y en eso es en lo que estamos. Después será el momento de empezar a trabajar en esa alternativa.

-Gabino de Lorenzo abrió el debate en el PP de Asturias sobre la necesidad de un congreso abierto y usted le apoyó públicamente. ¿Lo ve factible?

-Por supuesto. Ya se celebraron congresos abiertos en Baleares y es lo que están pidiendo Madrid, Galicia... No hay que tener miedo a lo que digan los afiliados. Quien quiera presidir un partido debe contar con el apoyo de la gente. Además, otro tipo de congresos puede llevarnos a que se repita lo ocurrido en Gijón, donde votaron hasta los difuntos. Nosotros queremos que se deje hablar a los vivos.