El Comercio

Javier Fernández, ayer, consultando su teléfono en los pasillos de la Junta General del Principado.
Javier Fernández, ayer, consultando su teléfono en los pasillos de la Junta General del Principado. / PABLO LORENZANA

Javier Fernández: «O gobierna la lista más votada o vamos a elecciones»

  • Adriana Lastra replica que se ha demostrado que «el golpe de estado» en el partido persigue la abstención a la investidura de Rajoy

Javier Fernández nunca se ha posicionado de forma explícito y en público sobre la estrategia que el PSOE debe adoptar para poner fin al desgobierno que sufre el país, y ayer tampoco era el día. Sin embargo, sólo 24 horas antes de participar en el comité federal que podría determinar el futuro del partido y en un escenario noble como es la Cámara asturiana, el líder de los socialistas asturianos fue más contundente que nunca.

El presidente del Principado calificó de «hipócrita» y «falso» perseverar ante la ciudadanía en que es posible configurar un gobierno alternativo de izquierdas para evitar un nuevo mandato de Mariano Rajoy puesto que, sentenció, en estos momentos únicamente hay dos alternativas: «O gobierna la lista más votada o vamos a elecciones. Es honrado decirlo. Hay que decirlo porque es la verdad», zanjó.

Javier Fernández, que fue cuestionado por PP, IU y Ciudadanos en el turno de 'preguntas al presidente' en relación con las medidas que propone para desbloquear la situación política nacional, respondió que revelaría su posición personal en los órganos internos del partido, convocados para hoy. Sin embargo, es sobradamente conocido que Fernández es contrario a unas nuevas elecciones por lo que, con el lenguaje implícito que le caracteriza, el secretario general de la FSA evidenció su postura contraria a Pedro Sánchez y favorable a facilitar que gobierne el PP.

Así lo interpretó también la propia Adriana Lastra, secretaria de Política Municipal del PSOE y afín a Pedro Sánchez, quien entiende además que la posición de Fernández ya era «conocida y notoria», ya que «ha venido diciendo desde hace meses que el peor escenario posible era unas terceras elecciones». La también diputada nacional opina, en este sentido, que con sus declaraciones el dirigente autonómico no ha hecho más que dar la razón a la interpretación que ella misma y el resto de los 'sanchistas' han venido haciendo sobre la dimisión de 17 miembros del comité ejecutivo del partido. «El único fin que tuvo el intento de golpe de estado de la comisión ejecutiva es apoyar la abstención a la investidura del PP», denunció Lastra quien, como muchos otros representantes socialistas de su misma cuerda, critican a los disidentes el hecho de que no estén siendo suficientemente categóricos sobre el objeto de sus ceses.

Javier Fernández argumentó su postura en el Pleno de la Junta. Explicó que sólo hay dos opciones posibles -PP o elecciones- porque, bajo su punto de vista, con la fragmentación política actual no es viable un gobierno alternativo de izquierdas. Lo primero, apuntó, porque implicaría el apoyo del grupo parlamentario del PNV, «que no es de izquierdas», o la antigua CiU, «que tampoco es ejemplar» para sumarse a la «barricada ética» que algunos postulan ante el PP por sus vínculos con asuntos de corrupción.

Tampoco ve factible un pacto de gobierno con formaciones independentistas dispuestas a fragmentar el Estado porque con ellas, afirmó de forma taxativa, el PSOE nunca podría negociar. Máxime, añadió, después de que el Parlamento catalán apoyara esta misma semana un referéndum «legal o ilegal» pues, abundó, no se puede alcanzar un acuerdo con quienes «están en rebeldía con las leyes y el Estado de Derecho». «Nunca mi partido podría pactar con aquellos que para desconectar Cataluña de España se han desconectado de las leyes», zanjó.

Fernández admitió que existe otra opción aritméticamente viable, un gobierno a tres bandas entre PSOE-Podemos-Ciudadanos que, incluso, reconoció «gustarle». Sin embargo, entiende que es una opción que también debe ser descartada por el veto mutuo que mantienen Pablo Iglesias y Albert Rivera. «En política cuando una cosa no es posible, es falsa. Esa posibilidad no existe y tenemos que reconocerlo, incluso cuando nos guste, a usted y a mí», le respondió a Gaspar Llamazares. Llegados a este punto, concluyó que las dos únicas opciones reales serían permitir el gobierno de la lista más votada, el PP, o unas terceras elecciones. A partir de ahí, dijo, se posicionaría en el comité federal.

Preguntas al presidente

Todos los focos en el Pleno de la Junta de ayer estaban puestos en la figura de Javier Fernández. La batalla campal abierta en Ferraz por las discrepancias en torno a la postura que debe adoptar el PSOE y su notoria posición en el partido -especialmente después de que su nombre sonara con fuerza para dirigir una hipotética gestora de transición- generó una gran expectación mediática e interés por parte del resto de los grupos parlamentarios en escuchar sus palabras.

IU y Ciudadanos le cuestionaron directamente por las medidas que iba a adoptar para acabar con la situación de bloqueo político mientras que el PP, que tenía previsto preguntarle si consideraba que este escenario perjudica a Asturias, optó por retirar la cuestión y se limitó a reclamarle colaboración. Foro, por su parte, le dedicó un mensaje de despedida ante la posibilidad de que abandonara la Presidencia del Principado para coger las riendas de una hipotética gestora del PSOE, a lo que el líder socialista respondió que «no estaba pensando en semejante cosa».

El jefe del Ejecutivo dijo también que, como presidente autonómico, no puede hacer más que sus homólogos en el resto de las comunidades. «Quiero que se desbloquee la situación, pero nunca utilizaría al Gobierno de Asturias como palanca dentro de una facción del partido. Ya se ha hecho alguna vez y resulta desastroso», contestó. Lo que haga como secretario general, remató, «no lo voy a decir aquí».