El Comercio

Un empate en el voto de los asturianos del comité deja patente la división en la región

  • Seis de los doce representantes del Principado se posicionaron a favor de la hoja de ruta propuesta por Sánchez

Que la familia socialista asturiana estaba dividida era evidente, pero ayer se comprobó hasta qué punto están igualadas las fuerzas entre los defensores de Pedro Sánchez y los críticos con el ya exsecretario general del partido. Un empate en votos entre los doce asturianos miembros del comité federal dejó patente la fragmentación en el PSOE asturiano. Seis de ellos alzaron la mano a favor de la propuesta de Pedro Sánchez de fijar un calendario para celebrar primarias y un congreso exprés, mientras que los otros seis, encabezados por el propio Javier Fernández, lo hicieron en contra. Esta última opción resultó la más respaldada (por 133 votos frente a 107), desatando la dimisión de Pedro Sánchez y el nombramiento de una gestora presidida por Javier Fernández.

Sin embargo, varios delegados asturianos partidarios de este resultado aseguraban ayer que había sido una jornada «muy dura» y «triste» para la formación. Existe entre los representantes del Principado preocupación por la imagen que el partido ha podido trasladar en esta última semana por lo que se espera que, tras el tenso debate, se actúe con altura de miras por el bien de las siglas. «Todos debemos arrimar el hombro» para evitar una división entre «perdedores y ganadores», apuntó uno de los delegados que votaron en contra de celebrar el congreso exprés. Entiende, argumenta este mismo miembro del comité federal, que la elección del próximo secretario general debe tener lugar «una vez resuelta la gobernabilidad» de España.

Javier Fernández, que más tarde resultaría elegido para presidir la gestora que se ocupará de dirigir el partido en estos meses de transición, fue uno de los asturianos críticos con la postura de Sánchez. Como él, votaron en contra de la hoja de ruta prevista por la ejecutiva en funciones los diputados Dolores Álvarez Campillo y Nino Torre. También el exportavoz del PSOE del Ayuntamiento de Gijón, Santiago Martínez Argüelles; la secretaria general del PSOE en Lena, Montserrat Álvarez Areces y el exsecretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines de UGT, Eduardo Donaire.

Todos ellos, según pudo saber este diario, llegaron a rubricar la petición para promover una moción de censura contra Pedro Sánchez que los críticos plantearon a media tarde, en un momento en el que el empecinamiento por ambas partes era tal que parecía imposible ni siquiera ponerse de acuerdo para celebrar una votación. Finalmente las 129 firmas recogidas entre los 253 delegados no se utilizaron porque la mesa del comité federal -integrada únicamente por el sector oficialista tras la dimisión el pasado miércoles de 17 miembros- rechazó someter a votación la iniciativa al no cumplirse los plazos establecidos en los estatutos del partido. El resultado de la jornada fue, en cualquier caso, ese mismo: la dimisión de Pedro Sánchez.

Mensaje de despedida

Especialmente complicada fue la jornada para Adriana Lastra, miembro de la ejecutiva en funciones y uno de los apoyos más firmes de Pedro Sánchez, quien se despedía en las redes sociales del cargo con un «fue un honor pertenecer a la comisión ejecutiva federal. Gracias a todos y a todas por el apoyo». También mostró su respaldo hasta el último momento al exsecretario general la otra asturiana en la ejecutiva, María Luisa Carcedo, quien protagonizó una de las imágenes más simbólicas de la jornada. A primera hora, cuando ni siquiera había consenso sobre si la ejecutiva en funciones debía o no ocupar los asientos reservados para la dirección del partido, se filtró una fotografía en la que ella era la única que había ocupado el puesto. También en esta facción del partido se posicionaron Adrián Barbón, alcalde de Laviana; María Fernández, exalcaldesa de Langreo; Cecilia Pérez, alcaldesa de El Franco y Delia Losa, representante de la Agrupación Municipal de Oviedo, quien finalmente votó en consonancia con la postura de su secretario general, Wenceslao López.