El Comercio

IU advierte de que «hoy la negociación presupuestaria es más difícil» en Asturias

Emilio León (de espaldas) y Javier Fernández se cruzan en los pasillos de la Junta General, con la vista fija en sus móviles.
Emilio León (de espaldas) y Javier Fernández se cruzan en los pasillos de la Junta General, con la vista fija en sus móviles. / PABLO LORENZANA
  • Podemos prefiere desvincular «las intrigas» y «los juegos de tronos del PSOE» de las decisiones del Parlamento regional

«Lo que suceda en los próximos días y semanas en la política nacional tendrá consecuencias a nivel autonómico». Un mensaje claro, el que los dirigentes de Izquierda Unida en Asturias lanzaron ayer, viene a confirmar lo que muchos ya temían: estar al frente de la gestora que dirigirá los próximos pasos del PSOE va a complicarle la vida al presidente asturiano. Ayer, Javier Fernández recibía los primeros reproches y advertencias de sus socios naturales a la hora de buscar acuerdos en la región. «Es legítimo anteponer el partido al gobierno de Asturias. Hoy el diálogo y la negociación presupuestaria son más difíciles que ayer», lamentaba el diputado Gaspar Llamazares quien, a la vez, insistía: «Todas las decisiones tienen consecuencias y las políticas más. La pasividad con la derecha tendrá malas consecuencias en España y en Asturias».

A nadie se le escapa que Fernández, tal y como él mismo ha dicho, solo ve dos posibilidades para el escenario político abierto en España: un gobierno de la lista más votada, o sea, de los populares -que a falta de nuevos acuerdos conllevaría la abstención de los socialistas- o la convocatoria de unas por todos indeseadas terceras elecciones. «Si finalmente el PSOE facilita la investidura de Rajoy, impedirá las opciones de cambio en España y también en Asturias», ahondaba. También el coordinador general de IU, Manuel González Orviz, se pronunciaba en la misma línea: «No vale ser de izquierdas en Asturias y de derechas en Madrid. En la política tiene que haber una coherencia». Pero si finalmente los socialistas se inclinasen por la abstención su socio natural en Asturias, «el que ya tuvo en su momento» para aprobar los presupuestos de 2015, pasaría a ser el PP.

Por el contrario, Podemos, que insiste en que la negociación presupuestaria aún no está sobre la mesa, prefiere desvincular las «intrigas» y los «juegos del tronos del PSOE» a nivel nacional de las decisiones adoptadas en el Parlamento asturiano. «No entramos en el intercambio de cromos. No somos partidarios de que la política estatal afecte a la regional», zanjaba el diputado Emilio León. Dicho esto, reconocía el secretario general de la formación, Daniel Ripa, a Podemos le «preocupa que la elección de Javier Fernández pueda abrirle la puerta a un Gobierno de Rajoy».

El PP asturiano, por su parte, considera que lo ocurrido trae una «nueva esperanza» para el desbloqueo de la situación política y confía en que el presidente asturiano actúe liderando la gestora en consecuencia con sus declaraciones anteriores, que descartaban una alternativa de gobierno. La diputada de Foro, Cristina Coto, coincide en la necesidad de que España avance, pero no entiende «la etiqueta de referente moral para justificar el nombramiento» de Fernández y, a su juicio, solo «pone sobre el tapete el desconocimiento de la realidad asturiana». Desde Ciudadanos, Nicanor García promete «estar vigilante» para que «siga cumpliendo en primer lugar con sus obligaciones como presidente del Principado». Porque aquí, recordó, «tenemos retos importantísimos y no puede caer en una dejación de funciones».