El Comercio

Lastra reprocha que pretendan «coser el partido los que lo han dinamitado»

María Luisa Carcedo, Adriana Lastra y Javier Fernández, durante el congreso del PSOE de 2014.
María Luisa Carcedo, Adriana Lastra y Javier Fernández, durante el congreso del PSOE de 2014. / EFE
  • Reclama que la gestora no se prolongue de forma indefinida y que se «escuche a toda la militancia»

Pasó la tormenta, pero queda mucho para que llegue la calma al PSOE. Los asturianos que participaron en el polémico cónclave celebrado en Ferraz el pasado sábado coinciden en la necesidad de pasar página por el bien del proyecto socialista pero, al tiempo, muestran sus respectivas heridas de guerra.

De un lado, los llamados críticos se afanan en aclarar que, con su voto contrario a la hoja de ruta marcada por Pedro Sánchez, únicamente se oponen a un congreso exprés y que en absoluto se trata de dirigir la postura que debe adoptar el PSOE en relación a la gobernabilidad de España. Una cuestión de tal calibre que, apuntan algunos que prefieren mantener su anonimato, debería ser ratificada por la militancia. Al otro lado, los denominados 'sanchistas' esperan que la comisión capitaneada por el presidente del Principado, Javier Fernández, no se prolongue más de la cuenta y que llegado el momento de decidir cuestiones como el sentido del voto del grupo parlamentario en una posible investidura de Mariano Rajoy se actúe con «altura de miras y escuchando a toda la militancia».

Fue Adriana Lastra, una de las dos asturianas que formaban parte de la ejecutiva de Sánchez y que, como María Luisa Carcedo, se mantuvo fiel al ahora ex secretario general hasta el último momento, quien se mostró más crítica. «Es gracioso que hablen de coser este partido los que lo han dinamitado. No obstante, esta gestora tiene todo mi respeto y estoy de acuerdo en que hay que coserlo, aunque lo importante es que no se hubiera descosido». Lastra, partidaria como Sánchez de un congreso exprés para unificar la voz del partido, añade que la formación «se cose con la voz de los militantes», por lo que insta a que «se empiece cuanto antes». La también diputada nacional ofrece su confianza a Javier Fernández porque «siempre he respetado a los secretarios generales de mi partido y ahora respeto al presidente de la gestora, pero lo que espero es que se celebre el congreso cuanto antes». Avanza ya que, si Pedro Sánchez se presenta a las primarias, le volverá a apoyar.

María Luisa Carcedo coincide en que la gestora no puede prolongarse durante tiempo indefinido y espera que sus componentes «hagan las cosas bien», aunque entiende que cualquier decisión en relación a la gobernabilidad debe contar con el respaldo mayoritario del partido. Carcedo lamenta cómo se sucedieron los acontecimientos que llevaron a Sánchez y al resto de la ejecutiva a dimitir, puesto que entiende que fue «un proceso planificado y anunciado» por diferentes sectores desde tiempo atrás, y que se precipitó tras las elecciones vascas y gallegas. Adrián Barbón, miembro del comité federal y partidario de Sánchez, espera que a partir de ahora «se reme en la misma dirección para recuperar la credibilidad perdida». Evita interferir en el papel que debe jugar ahora la gestora, pero le desea, dice, «todos los aciertos del mundo, porque los necesitamos».

«Votar en conciencia»

La diputada autonómica Dolores Álvarez Campillo fue uno de los miembros del comité que votó en contra de la propuesta del ex secretario general. «Voté en conciencia lo que creía que tenía que votar y para mí fue muy triste que los hechos se sucedieran así. No estoy en contra del congreso ni de que haya primarias, todo lo contrario, pero hacerlo de forma precipitada me parecía una tomadura de pelo», argumenta Campillo, que se queja de que se haya acusado al sector crítico de «golpista y contrario a la voluntad de la militancia». Siente «orgullo», dice, de que el comité federal haya elegido al secretario general de los socialistas asturianos para desbloquear esta situación y está convencida de su capacidad para cerrar las heridas abiertas y unir al PSOE.

También Antonio Trevín y Vicente Álvarez Areces, expresidentes del Principado y ahora diputado nacional y senador, respectivamente, confían en la valía de Fernández. «Estoy seguro de que pondrá toda su disposición para que el PSOE sea capaz de superar esta situación y volver a ser el partido de referencia», manifestó Trevín. A lo que Areces añadió que lo importante ahora es «convocar al comité federal para adoptar una posición política sobre el tema de la gobernabilidad que permita evitar unas nuevas elecciones».