El Comercio

Emilio León, ayer, en Oviedo.
Emilio León, ayer, en Oviedo. / ÁLEX PIÑA

«Preveo cambio de cromos: el PSOE se abstiene en Madrid y el PP le apoya en Asturias»

  • Emilio León, Portavoz de Podemos en la Junta General

  • «De la mano de Javier Fernández, que ha hecho un butrón en Ferraz para que se cuele Susana Díaz, pronto veremos a Rajoy como presidente»

La batalla interna del PSOE ha insuflado oxígeno a Podemos, que antes de que Ferraz saltase por los aires estaba enfrascado en una tensa batalla entre los partidarios de Pablo Iglesias y los fieles a Íñigo Errejón. El portavoz de Podemos en la Junta General, Emilio León, evita en esta entrevista con EL COMERCIO hurgar en las heridas propias, reivindica el particular perfil de su formación en Asturias y sí pone el foco sobre los problemas de su adversario socialista. Mariano Rajoy, pronostica, llegará a la Moncloa de la mano del presidente del Principado y también de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y el PP, aventura, pagará esa abstención con el apoyo a los presupuestos regionales de 2017.

Ahí estaba Podemos, enfrascado en sus problemas internos, en las peleas entre 'pablistas' y 'errejonistas', y ha llegado el PSOE al rescate montando una más gorda.

A Podemos ya han intentado matarlo tres o cuatro veces pero en cada ocasión se demuestra que las causas que nos han traído a esta situación siguen ahí. Las políticas de austeridad, por ejemplo. En cuanto al PSOE, el debate ni siquiera es ideológico. Hay una lucha de familias. Pedro Sánchez, Susana Díaz o César Luena tienen la misma escuela, Juventudes Socialistas. Y vemos que cuando Javier Fernández hablaba del 'no pasarán' se refería a que no pasarán las fuerzas del cambio. Le vemos hacer un butrón en la sede del PSOE para que por ahí se cuele Susana Díaz y pronto veremos cómo Mariano Rajoy termina de presidente de la mano de Javier Fernández.

Me sorprende que algunos líderes de Podemos hagan ahora de Pedro Sánchez una suerte de mártir cuando pudieron evitar todo esto haciéndole presidente.

Sánchez se negó, entre otras cosas porque sus 'barones' no le dejaron, a un acuerdo con Podemos. Se plegó a las propuestas económicas de Ciudadanos y trató de chantajear a las fuerzas del cambio diciendo 'o yo o Rajoy'. Y para aplicar las mismas políticas de Rajoy no se le iba a dar carta blanca.

Todo apunta a una abstención del PSOE que hará presidente a Rajoy. ¿Qué consecuencias tendrá esa decisión en Asturias?

El PSOE asturiano, a cambio de hacer presidente a Rajoy, pedirá un apoyo, una cierta estabilidad. Algo que se repetirá en otros territorios. La entente cordial de PSOE y PP en Asturias se va a exportar. Pero creemos que lo que pase en Asturias debe decidirse en Asturias. Por eso hemos ido a la reunión de fiscalidad, creemos que es algo que debe estar por encima. Pero, claro, con las reticencias propias de saber que el PSOE tiene un ojo en el PP. Ya se apoyaron en los presupuestos de 2015, luego con la prórroga, y no me extrañaría que esta vez todo fuera tan sencillo como la frivolidad fiscal del PP de eliminar el impuesto de Sucesiones. Sería la excusa.

¿Su tesis es una abstención del PSOE en Madrid a cambio de presupuestos con el PP en Asturias?

Sí. Es el cambio de cromos que nosotros no aceptamos. Pero eso no impide saber que lo que pasa en España repercute en Asturias. ¿Qué sucede, por ejemplo, con la financiación autonómica? ¿De qué sirve que yo llegue a un acuerdo fiscal y llenemos una bañera si tiene agujeros por los que se escapa el agua? Hablo del déficit, de la 'ley Montoro'...

Gobierno en bandeja

¿No teme que con tanto enfrentamiento, tanta pelea, le estén poniendo al PP y a Mercedes Fernández en bandeja el gobierno en las autonómicas de 2019?

Creo que el problema al que nos enfrentamos es que lo que pone en bandeja el gobierno a personas como Mercedes Fernández, que estaría encantada de convertir Asturias en el Madrid de Esperanza Aguirre, son las propias políticas del PSOE. La cuestión es que ahora, ante la coyuntura de qué hacer frente a las políticas liberales cuando el PSOE se rinde, hay una alternativa. Podemos es una posibilidad de que las cosas realmente cambien. Cuando haya gobierno habrá nuevos recortes y veremos hasta qué punto está la contestación social dispuesta a ponerles freno.

Antes me refería a que los líos del PSOE han diluido la bronca interna en Podemos. ¿Qué le parece la discrepancia entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón?

Ya dije que es muy importante hacer pedagogía y que debía quedar claro que ningún representante de Podemos a nivel nacional podía transmitir la idea de que el cálculo partidario está por encima de la situación a la que nos enfrentamos. Por otro lado, no creo que un intercambio de tuits sea un problema.

Más allá de los tuits, parece claro que hay dos visiones de partido.

Desde luego, en Asturias no.

En el ámbito nacional parece que sí. Y que hay riesgo de fractura.

No tengo esa sensación. Es lógico que haya un debate estratégico, que haya matices, pero la posición de Podemos ha sido firme, dejando clara la apuesta que se hacía en el proceso de investidura. No veo ese riesgo de fractura.

¿Por qué, tras las elecciones, da la sensación de que la confluencia con IU en Asturias se ha diluido y que van cada uno por su lado?

Es que nunca hubo una confluencia, fue una coalición electoral. Confluencia es cuando constituyes un nuevo espacio político, una organización... Eso no se ha dado. Nosotros estamos desarrollando una labor parlamentaria que no se está coordinando abiertamente con IU. Mantenemos opiniones distintas en no pocas ocasiones, discutimos acerca de la relación con el PSOE. No hay una colaboración electoral que se haya expresado luego en otras cosas porque, además, IU está viviendo un proceso interno que nosotros respetamos.