El Comercio

Asturias pide información al Ministerio para elaborar sus propias previsiones de ingresos de 2017

  • "¿Cómo se va a financiar esta comunidad autónoma?", se ha preguntado Llamazares ante una previsible pérdida de recursos

La consejera de Hacienda y Sector Público del Gobierno asturiano, la socialista Dolores Carcedo, ha informado este jueves de que su departamento lleva en contacto desde este lunes con el Ministerio de Hacienda para pedir una información, de cara a que el Principado elabore sus propias previsiones de ingresos que servirán para elaborar el proyecto de presupuestos de 2017. Carcedo, tras ser preguntada por el asunto por el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, en el pleno de la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), ha explicado que el pasado viernes las comunidades autónomas recibieron del departamento que dirige Cristobal Montoro una información "parcial e incompleta" sobre los ingresos del sistema de financiación. Carcedo ha dicho que el Gobierno se limitó en la misiva a los datos de 2016, pero no a los de 2017, argumentando que estaba en funciones.

Pero la consejera asturiana ha dicho que no está dispuesta a que una prórroga presupuestaria en el ámbito nacional signifique una prórroga de los presupuestos regionales. Ha explicado que los recursos del sistema de financiación suponen un 75% de los ingresos de Asturias y ha rechazado la idea de que se prorroguen los del año pasado, porque existe una ley específica al respecto para cuantificarlos.

Por su parte, Gaspar Llamazares, ha dicho que ve al Ejecutivo asturiano sometido al "chantaje" de Montoro, pero también a un 'síndrome de Estocolmo' que le está llevando a asumir que Asturias es un "infierno fiscal" y la idea de que habría rebajar impuestos que afectan a las rentas más altas, como el de Sucesiones.

"¿Cómo se va a financiar esta comunidad autónoma?", se ha preguntado Llamazares ante una previsible pérdida de recursos por ese motivo, criticando al Ejecutivo por no abordar rebajas en otros impuestos, como los indirectos, que son los que, considera, son menos equitativos y afectan a las clases más populares.