El Comercio

«Será una legislatura corta y tremendamente conflictiva»

El politólogo y catedrático asturiano Fernando Vallespín.
El politólogo y catedrático asturiano Fernando Vallespín. / SUSANA SAN MARTÍN
  • «Es mejor que en el poco tiempo que queda se llegue a un acuerdo y no nos obliguen a pasar por un tercer proceso electoral para volver a una situación idéntica»

  • Fernando Vallespín Catedrático de Ciencia Política

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, el asturiano Fernando Vallespín (1954), quien fuera presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas de 2004 a 2008, analiza la inédita situación política en la que se encuentra inmerso el país .

Sumamos diez meses de Gobierno en funciones y el panorama aún no está nada claro. ¿Es grave?

Es grave si no se resuelve a corto plazo. Si vamos a unas terceras elecciones entraremos en una situación de más difícil salida, porque hay que aprobar unos presupuestos y, por ejemplo, ajustar el déficit a las exigencias de la UE. Pero, hasta ahora, ha ido mucho mejor de lo que hubiéramos podido esperar.

¿Qué consecuencias podría acarrear esa tercera cita electoral?

Se podría dar una crisis de sistema si los mecanismos constitucionales no son capaces de ofrecer soluciones. Una clase política que no puede resolver el problema de la gobernabilidad introduce al país en una situación de perplejidad y sin salida. Unas terceras elecciones tampoco darían mayoría absoluta a ningún partido, habría que emprender otra vez el largo proceso de negociaciones... Casi es mejor que en el poco tiempo que queda se llegue a un acuerdo y no nos obliguen a pasar por otro proceso electoral para luego volver a una situación idéntica.

Tras el espectáculo ofrecido en la reunión del Comité Federal del PSOE, ¿cree que es su peor momento desde la Transición?

Sin ningún género de dudas. Está próximo a la refundación o debería estarlo. Empieza a mostrar síntomas de incapacidad para emprender una política consensuada por parte de todas sus fuerzas. La amenaza del PSC de votar 'no' a la investidura de Rajoy, aunque el comité federal decida lo contrario, abre la puerta a una escisión. No son buenas noticias para el PSOE. La gran ventaja frente a Podemos era que se trataba de un partido cohesionado, no de un conjunto de confluencias. Si empieza a transmitir esa imagen, nos queda una izquierda tremendamente pluralizada con poca capacidad para cohesionarse. ¿Quién sale beneficiado? El PP. El PSOE está jugando con fuego, no puede dividirse.

Abstención sí o no, ¿se encuentra el Partido Socialista ante una pregunta trampa?

Sí. Hay dos salidas. Una es la de quienes piensan que hay que votar que 'no', aunque haya terceras elecciones y se pierdan 15 o 16 diputados, ya que el partido puede salir reforzado a medio o largo plazo por su posición de ética publica de oponerse a Rajoy. La otra postura, más pragmática, defiende votar 'sí' y, luego, compensarlo con una acción parlamentaria crítica y negociadora, que intentaría por todos los medios que el Gobierno incorporase algunas de las propuestas socialistas. Mi posición es la pragmática. Algunos agradeceremos no tener que votar, pero a otros muchos -sobre todo jóvenes- les va a parecer muy mal. El problema es que Rajoy va a seguir gobernando después de unas terceras elecciones. En las últimas encuestas hay un 'sorpasso' claro de Podemos. Si la alternativa al PP la va a liderar Podemos, igual al PSOE le interesa que haya gobierno, retirarse al palacio de invierno y regenerarse.

¿Qué opinión le merece Javier Fernández al frente de la gestora?

Está haciendo lo que puede en una situación imposible. Es la persona más adecuada para este momento, por lo menos de esa generación. Hoy por hoy, es el único que puede emprender esta travesía. No lo tiene nada fácil. No le envidio. Puede que asistamos a nuevas guerras civiles dentro del partido.

Por el momento, el PP, el partido más votado, ha conseguido desplazar la responsabilidad de que haya o no gobierno.

También estamos asistiendo al espectáculo kafkiano de la trama 'Gürtel': parece una paradoja que quien sufra por ello no sea el PP, sino el PSOE. Es a los socialistas a quienes se les reprocha que vayan a apoyar a los otros. El PP sabe que tiene un votante laxo en cuestiones de ética pública, se ha demostrado en las diferentes elecciones. Puede recuperar, también lo dicen las encuestas, gran parte del voto que se ha ido a Ciudadanos. Así que quien sufre por los desmanes del PP es el PSOE.

¿No pasará factura a los populares en algún momento?

Sí. El PP, y sobre todo Rajoy, no tiene más remedio que hacer frente a una legislatura muy difícil. Rajoy no está preparado para pactar. Creo que, si le cuesta mucho gobernar a través del Parlamento, dará vía libre a la sucesión. No creo que se presente como candidato del PP a unas próximas elecciones. No es un negociador, no está capacitado para una legislatura como la que se avecina. Habrá que incorporar perfiles más políticos. Esta será una legislatura corta y tremendamente conflictiva.