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José Luis Alperi, a la salida del juzgado.
José Luis Alperi, a la salida del juzgado. / PIÑA

«Fuimos contra Villa y Postigo, pero no sabemos si hay muchos más»

  • EL COMERCIO ACCEDE A LAS DECLARACIONES DEL 'CASO VILLA'

  • José Luis Alperi: «No cogía vacaciones, pero iba un poco por libre. Había periodos en los que no estaba en el sindicato y no teníamos acceso a él»

José Luis Alperi, actual secretario general del SOMA-Fitag-UGT, explicó en su declaración del pasado mes de marzo los motivos que llevaron a la organización sindical a centrar su cruzada judicial contra la figura José Ángel Fernández Villa, quien fuera durante más de tres décadas su máximo líder, y Pedro Castillejo, exsecretario del Instituto para la Formación, Investigación, Documentación y Estudios Sociales (Infide), pese a que de la propia auditoría externa encargada por la central se desprenden irregularidades en la contabilidad que podrían salpicar a otros miembros del mismo.

José Luis Alperi señaló, en este sentido, que tomaron esta determinación después de comprobar que en la gestión de estas dos personas se «repetían unas pautas, unos patrones de comportamiento, que nosotros entendemos que claramente no son acordes al espíritu de las organizaciones» que representaban.

«Decidimos que eran las dos personas a las que teníamos que dirigir la querella en un primer momento, aunque no tenemos idea de si esas irregularidades las cometieron esas dos personas y no muchas más», asumió Alperi, quien entiende que una vez puesta toda la documentación en manos de los tribunales «será la justicia la que tenga que decidir si hay más personas responsables». Pero, insistió en respuesta a las preguntas que le formulaba la abogada de Villa, Ana García Boto -quien se mostró sorprendida de que se esté responsabilizando a su cliente de anotaciones en la contabilidad del sindicato como 'quebranto de moneda Juan Cigales 3.000 euros' o 'uso de tarjeta por 40.000 euros para restaurantes por Amalio Fernández'- «yo creo que como presidente de la junta administradora del SOMA-UGT es el responsable último de lo que ocurría en el sindicato. Eso es lo que entiendo yo», espetó.

Alperi insistió durante su interrogatorio en que él no estaba al corriente de lo que ocurría en esta organización, que funcionaba al margen del SOMA-Fitag-UGT, donde viene ocupando cargos de responsabilidad desde 2010, pero cuyas cuentas están correctamente auditadas por la organización federal. «No teníamos constancia de lo que pasaba hasta que revisamos las cuentas», manifestó, si bien excusó al contable, Juan Cigales, de cualquier responsabilidad. «La contabilidad la llevaba Juan Cigales, pero la capacidad de decisión en ambas organizaciones era de Villa», especificó.

Alperi también se refirió durante su interrogatorio a su relación con Fernández Villa. Dijo que hasta que salió a la luz que había regularizado en la amnistía fiscal 1,2 millones hablaba de forma periódica con él telefónicamente. «La última vez que lo vi fue el Día de Asturias de 2014, cuando le entregaron la medalla, y a la salida del auditorio estuvimos hablando un buen rato. A partir de ahí tuvimos contacto telefónico varias veces», comentó, para precisar posteriormente que en aquellas conversaciones, de componente personal pero también sindical, Villa hablaba «con total normalidad y claridad».

Las dudas sobre el grado de demencia de Villa eran palpables durante el interrogatorio. Mientras su abogada recordaba insistentemente que su cliente se había excusado en varias juntas del SOMA por motivos de salud, Alperi contestaba que no entendía muy bien aquella disculpa. «Era chocante porque luego a los consejos de administración de Hunosa sí asistía», espetó. Sobre si cogía vacaciones, cuestión que parecía preguntar a su abogada, Alperi respondió que quizá no las cogía como tal pero «iba un poco por libre. Había periodos (que coincidían con momentos de duelo por la pérdida de algún familiar) en los que no estaba en el sindicato y no teníamos acceso a él».