El Comercio

El exlíder sindical permanece ingresado en Medicina Interna del HUCA

Hoy se cumple una semana desde que José Ángel Fernández Villa sufriera un desvanecimiento en su domicilio del barrio de La Florida y tuviera que ser trasladado, en ambulancia, al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). «Estaba cenando y, de repente, se quedó como en coma. Se le hinchó la lengua y el labio y no reaccionaba a ningún estímulo», explicó entonces su propia esposa, María Jesús Iglesias, a este periódico.

El exsecretario general del SOMA-Fitag-UGT pasó las primeras 24 horas en el área de Urgencias, donde le realizaron varias pruebas médicas y le colocaron un 'holter' para comprobar su ritmo cardiaco. Luego fue ingresado en la sexta planta del centro, en Medicina Interna, donde permanece hospitalizado desde entonces. Ayer mismo procedieron a realizarle un scaner y fue trasladado de habitación. Quienes le han visto aseguran que presenta un aspecto muy deteriorado.

Debe recordarse que el estado de salud del exlíder sindical es delicado, resultado de dos ictus y una cardiopatía isquémica con by-pass (2009). Tiene diagnosticado un deterioro cognitivo que la defensa ha aducido reiteradamente para justificar que no puede declarar, aunque existen dudas sobre si el alcance del mismo le impide o no ser procesado. De ahí que la titular del Juzgado de Instrucción número dos de Oviedo, que se ocupa de investigar la querella interpuesta por el sindicato SOMA contra su exsecretario general, haya aceptado someter al acusado a un examen neurológico por parte de un experto en demencias. Este mismo viernes está previsto que el especialista, Alfredo Robles Bayón, acuda al juzgado para que acepte el cargo encomendado como perito. Posteriormente se acordará la fecha y la forma de llevar a cabo dicha prueba pericial que puede ser determinante para el devenir del proceso judicial.