El Comercio

Seis de los acusados de crear el primer laboratorio de heroína de España pactan su condena

El juicio contra nueve acusados de ser los responsables del primer laboratorio de heroína hallado en España.
El juicio contra nueve acusados de ser los responsables del primer laboratorio de heroína hallado en España. / Efe
  • Los tres acusados restantes, entre los que se encuentra una sobrina del patriarca del clan de los Charlines, han negado su participación en los hechos y han pedido la nulidad de las pruebas

Seis de los nueve acusados de montar el primer laboratorio de heroína en España han pactado con la Fiscalía sus condenas a cambio de reconocer los delitos de narcotráfico y pertenencia a grupo criminal en el macrojuicio celebrado hoy en la Audiencia de Valladolid.

En la sesión judicial, los tres acusados restantes, entre los que se encuentra una sobrina del patriarca del denominado clan de los Charlines, han negado su participación en los hechos y han pedido la nulidad de las pruebas presentadas contra ellos.

En su escrito provisional, el Ministerio Fiscal pedía penas para los acusados, que en total sumaban 94 años de prisión y multas de cerca de 21,5 millones de euros por tráfico de drogas y pertenencia a una organización criminal, supuestamente liderada por un hombre al que pedían casi 18 años de cárcel y una multa de 2,9 millones de euros.

Pero antes de comenzar la sesión oral, seis de los nueve acusados han pactado sus condenas con la Fiscalía, que ha rebajado sus peticiones iniciales al considerar que los acusados no conformaban una organización criminal, sino un grupo, que es constitutivo de un delito de seis meses de prisión.

La petición de cárcel que más se ha rebajado ha sido la del supuesto cabecilla de la organización, que se ha conformado con una pena de ocho años y seis meses de prisión y una multa de 2,9 millones de euros.

Las peticiones de pena aceptadas por otros cuatro de los acusados han oscilado entre los seis años y seis meses y el pago de 2,9 millones de euros para cada uno de ellos y los tres años y seis meses y el pago de 35.000 euros para una tercera acusada, compañera sentimental del supuesto cabecilla de la trama.

La operación policial se inició en 2013, cuando la Brigada de Estupefientes (Udyco), en coordinación con el Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (GRECO) de Pontevedra y supervisada por el Juzgado de Instrucción número uno de Villagarcía de Arousa pusieron en marcha un sistema de vigilancia y control de llamadas al cabecilla de la trama y a los acusados a raíz de una advertencia de Administración para el Control de Drogas de EEUU (DEA).

Según la DEA, el cabecilla planeaba, junto con otra persona ahora ya fallecida, traer a España un cargamento de una tonelada de cocaína procedente de Colombia con destino a Pontevedra, operación que no llegó a producirse pero que sirvió de pretexto para conocer, por medio de los teléfonos pinchados, los hechos que ahora se tratan de dilucidar.

En concreto, los acusados que hoy han reconocido sus delitos habían montado este laboratorio de procesamiento de la droga en una vivienda unifamiliar de la localidad vallisoletana de Fuensaldaña, que los investigadores tenían ubicada desde el primer momento.

Las detenciones se sucedieron el 4 y el 9 de diciembre de 2013 y en los registros los agentes se incautaron de cerca de doce kilos de carbonato cálcico y otros seis de una sustancia de corte, con un valor estimado de más de 700.000 euros, lo que supuso una de las mayores incautaciones de este tipo realizadas en el año 2013.