El Comercio

Fernández descarta apoyar el presupuesto del PP e insta a Rajoy a buscar otros aliados

El presidente del Principado y de la gestora del PSOE, Javier Fernández, rodeado por la prensa.
El presidente del Principado y de la gestora del PSOE, Javier Fernández, rodeado por la prensa. / EFE
  • Reclama «coherencia» al PSC y confía en que revise su 'no' en caso de que el comité federal se decante por dejar gobernar al PP

El apoyo del PSOE al PP, en caso de que el comité federal que los socialistas celebran mañana se decante por la abstención, se limitará a facilitar la investidura de Mariano Rajoy como presidente pero no irá más allá. El líder popular deberá buscar la estabilidad del día a día «en otros lugares», anotó ayer el responsable de la gestora, Javier Fernández, comenzando por los presupuestos estatales para 2017, que el PSOE no contempla avalar con su voto. «Es muy difícil, no lo veo en este contexto», dijo el también presidente del Principado en una de sus múltiples declaraciones públicas coincidiendo con su presencia en los actos de entrega de los premios Princesa de Asturias.

El PSOE se encamina hacia ese decisivo comité federal parece que con los deberes hechos por parte de quienes auspiciaron la caída de Pedro Sánchez y, a través de una gestora, tratan de virar la nave desde el 'no es no' que se defendió durante los últimos meses hacia la abstención. Los partidarios de dejar gobernar a Rajoy como mal menor con el fin de evitar unas terceras elecciones creen tener los votos necesarios para que esa postura cuaje. Será un debate «serio, riguroso, respetuoso y sereno», dijo Fernández, rostro visible de la dirección interina del partido y por tanto máximo responsable de esa estrategia.

Es verdad que, en público, Fernández siempre ha tratado de guardar un equilibrio y no ha hecho una defensa abierta de la abstención aunque esté convencido, como así es, de que ese es el camino. Siempre ha evidenciado su criterio de que el peor escenario serían unas terceras elecciones y aunque piensa que no hay otra vía que dejar gobernar a Rajoy, ha preferido evitar la sensación de que se trata de una decisión ya tomada. Ayer sí dio un paso más al posicionarse respecto de cómo deberá gestionar el PSOE la investidura del candidato del PP en caso de que, finalmente, el comité federal decida que hay que abstenerse. «De manera personal, no como presidente de la gestora, pienso que debería ser en una segunda votación», apuntó. Esto es, que Rajoy no recibirá el aval socialista de inmediato, «porque en la primera votación debemos mostrar un rechazo a sus políticas», y sí al segundo intento para dejar claro que se actúa así porque no hay más remedio.

A la expectativa de la reunión de mañana, aunque dando por muy probable que gane la abstención, en el seno del PSOE ya se piensa en cómo articular ese voto. Fernández dejó entrever ayer que es partidario de que, llegado el caso, todos los diputados del PSOE se abstengan a la vez, una tesis que comparte la todopoderosa andaluza Susana Díaz. Sin embargo, hay otros 'barones' que defienden una fórmula que consiste en dar al PP los votos estrictamente necesarios para permitir la investidura de Rajoy, ni uno más. Pero la primera opción, a día de hoy, parece imponerse.

Abstención sí, pero hasta ahí. El presidente de la gestora descartó ir más allá en la contribución a la estabilidad del Ejecutivo y prácticamente descartó el respaldo a los presupuestos de Rajoy, sugiriendo que se presentará una enmienda de totalidad al proyecto «como a mí el PP me suele hacer en Asturias». Con el PSOE, se apresuró a matizar, sí se podrá contar para llegar a acuerdos en los asuntos de estado.

Fernández confió en que el Partido Socialista de Cataluña reconsidere su posición y no se enquiste en el 'no' a Rajoy si el comité federal opta por la abstención. «Espero que sea así», abundó, considerando «incoherente» participar en un debate para luego no asumir la decisión de la mayoría. Lo que no quiso fue hablar de medidas coercitivas si el PSC se desmarca. En cuanto al congreso que el PSOE debe celebrar para renovar su liderazgo, aseguró que su intención no es dilatarlo pero dio a entender que no será de forma inminente porque hace falta tiempo para planificar la «reconstrucción» del proyecto.