El Comercio

Villa, dado de alta en el HUCA

Villa, en camilla, y acompañado por su mujer, María Jesús Iglesias, a punto de ser introducido en una ambulancia.
Villa, en camilla, y acompañado por su mujer, María Jesús Iglesias, a punto de ser introducido en una ambulancia. / DAMIÁN ARIENZA
  • El exdirigente sindical fue trasladado en ambulancia a su domicilio en Oviedo tras diez días ingresado

José Ángel Fernández Villa recibió ayer, en torno a las tres de la tarde, el alta médica después de diez días convaleciente en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). El exdirigente sindical había sido ingresado en el área de Urgencias la semana pasada, en la noche del miércoles 12 de octubre, después de sufrir un desvanecimiento en su domicilio del barrio de La Florida, en Oviedo, cuando se encontraba cenando junto a su esposa, María Jesús Iglesias. Ella misma relató a EL COMERCIO que el exsindicalista se quedó «como en coma», se le «hinchó la lengua y el labio» y «no reaccionaba a ningún estímulo».

Quien fuera secretario general del SOMA-Fitag-UGT, y ahora investigado por la Fiscalía Anticorrupción tras regularizar en la amnistía fiscal 1,2 millones de euros de dudosa procedencia, fue atendido por los facultativos de Atención Primaria, que ordenaron su traslado en ambulancia al centro hospitalario. Permaneció las primeras 24 horas en el área de Urgencias, donde le colocaron un 'holter' (dispositivo que permite monitorizar y registrar el ritmo cardiaco) y le hicieron las primeras pruebas médicas. El viernes por la mañana fue derivado a la planta sexta del equipamiento hospitalario, al área de Medicina Interna, donde estuvo ingresado hasta ayer, acompañado en todo momento por su mujer y otros miembros de su familia.

En camilla

Villa fue sometido a lo largo de esta semana a diferentes exploraciones médicas para tratar de determinar el motivo de su desvanecimiento y, ayer, a primera hora de la mañana, se le practicó la última prueba cardiológica pendiente, antes de proceder a formalizar su alta. Abandonó el hospital en camilla y fue trasladado a su domicilio en ambulancia, acompañado de su mujer. Su aspecto evidencia un claro deterioro en su salud y se le pudo escuchar algún quejido durante el trayecto.

El reingreso hospitalario de Fernández Villa ha vuelto a poner en el primer plano de la actualidad la querella que el SOMA-Fitag-UGT ha presentado contra él por un presunto delito de apropiación indebida, cuya instrucción está paralizada precisamente por las dudas que existen en relación al alcance del deterioro de sus facultades mentales, aducida por su defensa para no declarar ante la jueza que se ocupa del caso. Las declaraciones realizadas durante la instrucción por el otro acusado, Pedro Castillejo, y por cerca de una decena de testigos, fueron publicadas esta misma semana por EL COMERCIO.