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El dilema de Pedro Sánchez

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Pedro Sánchez tras su dimisión / AFP

  • El ex secretario general del PSOE mantiene la incógnita sobre qué hará en la segunda votación de la sesión de investidura de Mariano Rajoy, y si romperá la disciplina de voto de su grupo o acatará la decisión del Comité Federal

El ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, mantiene la incógnita de qué hará en la investidura de Mariano Rajoy, ante la que deberá decidir si acata o no el mandato del Comité Federal de abstenerse en la segunda y definitiva votación. Sánchez no ha reaparecido aún en público desde que dimitió el pasado 1 de octubre, si bien conserva su escaño en el Congreso como diputado por Madrid.

En las últimas tres semanas, solo se ha pronunciado a través de Twitter, dando a entender que no está dispuesto a tirar la toalla después de que se viera obligado a abandonar la secretaría general tras no salir adelante su propuesta de congreso y primarias. Su último mensaje lo ha emitido este mismo miércoles."Camino del Congreso. Mañana votaré No a Mariano Rajoy junto a mis compañeros y compañeras", ha escrito en su cuenta. "Pronto llegará el momento en que la militancia recupere y reconstruya su PSOE. Un PSOE autónomo, alejado del PP, donde la base decida. Fuerza", había afirmado Sánchez con tono enigmático en otro tuit publicado el pasado domingo.

Sánchez no tendría problemas en la primera votación de la investidura de Rajoy, puesto que todos los diputados socialistas votarán en contra. La duda es qué haría en la segunda votación, donde la orden de la dirección del PSOE es la abstención en bloque. En caso de que en la jornada decisiva acuda al hemiciclo y vote no, Sánchez se convertiría en el primer ex secretario general en desacatar un mandato del Comité Federal, un precedente que algunos creen que sería un lastre si vuelva a aspirar a liderar el PSOE.

Si respetase la abstención, los díscolos que se mantuvieran en el no a Rajoy, le reprocharían dejar "solo a su ejército", según comenta una diputada afín a la gestora. A Sánchez le quedarían otras dos posibilidades: ausentarse de la segunda votación o renunciar a su acta de diputado, aunque ésta última opción lastraría sus aspiraciones de presentarse de nuevo a las primarias si fuese su plan.

Disciplina de voto

Diversos diputados socialistas se han pronunciado, en declaraciones a los medios en el Congreso, sobre lo que debería hacer Sánchez. El expresidente de Castilla-La Mancha José María Barreda ha opinado que no tiene más remedio que abstenerse.

"No cabe contemplar que un dirigente del partido, desde luego mucho más quienes han sido miembros de la Ejecutiva Federal y no hablemos ya del propio secretario general, no acate una decisión democrática y legítimamente adoptada por el Comité Federal. Sencillamente, no me cabe en la cabeza", ha asegurado Barreda. La diputada madrileña Ángeles Álvarez ha compartido la misma impresión: "Todos los diputados están sujetos a la disciplina de voto".

La vicepresidenta segunda del Congreso, Micaela Navarro, ha opinado que se trata de una decisión "muy personal", si bien se ha inclinado también por que Sánchez acate. "Todo el mundo tiene que tener la posibilidad de poder manifestar lo que opina y lo que piensa, pero para que los grupos funcionen, hay que acatar lo que diga la mayoría", ha sostenido Navarro.

La presidenta de la gestora del PSOE gallego, Pilar Cancela, partidaria del no a Rajoy, ha sido menos clara, pero ha dado a entender que Sánchez debería respetar la disciplina de voto. "No soy su portavoz, por lo tanto, no puedo haber por él, pero tomará seguramente tomará la decisión más responsable y coherente, como siempre hace", ha manifestado Cancela. Preguntada qué le parecería que Sánchez rompiera la disciplina de voto, la dirigente gallega ha añadido: "Esa posibilidad seguramente no existe".

El diputado vasco Odon Elorza, afín también a la tesis política del ex secretario general, ha dicho desconocer qué hará Sánchez, pero ha confiado en que el grupo socialista permita una abstención mínima que le permita votar que no. "Le corresponderá a él responder. No es momento de echar más leña al fuego por parte de nadie. Se impone la distensión y medidas inteligentes", ha sostenido Elorza.