El Comercio

La abstención del PSOE en Madrid acerca a Asturias a otra prórroga presupuestaria

  • La beligerancia de Podemos, la creciente tensión entre el Gobierno e IU y las exigencias fiscales del PP complican el pacto sobre las cuentas

Mucho tienen que cambiar las cosas respecto de la realidad de hoy para que Asturias tenga presupuestos en 2017. El escenario actual no es de bloqueo total, pero casi. El ambiente político no ha sido respirable en lo que va de legislatura en la Junta General pero la decisión del PSOE de abstenerse para facilitar la investidura de Mariano Rajoy da una nueva vuelta de tuerca a la situación. El Ejecutivo regional se empeña en decir, y ayer lo reiteró el portavoz, Guillermo Martínez, que el objetivo sigue siendo un acuerdo de la izquierda para aprobar las cuentas. El problema es que sus potenciales aliados, Podemos e IU, no parecen creerse su discurso. Y el PP, posible 'plan b' de último momento, tiene unas exigencias fiscales que, al menos a estas alturas, son inasumibles para el PSOE.

Nada hace pensar hoy que Podemos pueda aprobar los presupuestos. Su discurso hacia el presidente del Principado y también de la gestora socialista es cada vez más duro, no tanto en lo relativo a la economía como en lo tocante a los episodios de corrupción que, según la formación morada, castigan al PSOE. En este frente nada ha cambiado, si acaso la tensión ha crecido. Lo que sí ha variado es la relación con IU, único soporte parlamentario con el que Fernández ha contado en la Junta.

El portavoz del Principado negó ayer que el PSOE haya roto el acuerdo con IU con su abstención en Madrid, enmarcó el endurecimiento de la posición de la coalición en su proceso interno -mañana elige en primarias a su coordinador- y señaló que «hoy por hoy» su estrategia no ha variado: continuar con la negociación fiscal con Podemos e IU y en breve abrir contactos para hablar de los presupuestos. El problema es que si con la formación morada la relación es escasa, con Gaspar Llamazares y los suyos ha empeorado al hilo de la abstención. Llamazares mostró ayer sus sospechas de que la pretensión socialista sea pactar las cuentas con el PP.

El escollo de Sucesiones

¿Es descabellado un pacto PSOE-PP? En absoluto. Pero para que se produzca es necesario que alguna de las dos partes ceda porque ayer Mercedes Fernández insistió en la eliminación del impuesto de Sucesiones, mientras el PSOE solo contempla su reforma.

Sobre la situación se pronunció, tras la reunión de la comisión directiva de Foro, Cristina Coto. La presidenta echó en cara a Javier Fernández que predique en Madrid el modelo de un gobierno cameral para condicionar desde el Congreso las políticas de Mariano Rajoy «mientras en la Junta General practica lo contrario». Coto señaló que el alejamiento de PSOE e IU es un buen momento para que el Principado dé un giro a sus políticas.