El Comercio

Isidro Martínez Oblanca, ayer, en un momento de su intervención en el pleno de investidura.
Isidro Martínez Oblanca, ayer, en un momento de su intervención en el pleno de investidura. / EFE / CHEMA MOYA

Rajoy muestra su «compromiso» con el AVE asturiano pero no da fechas

  • El futuro presidente garantiza a Foro una reforma de la financiación autonómica que asegure «la solidaridad y la cohesión territorial»

Mariano Rajoy se comprometió a que a partir de mañana, una vez que sea designado presidente en segunda votación, trabajará para desarrollar el acuerdo suscrito en Asturias entre el PP y Foro sobre el que se sustentó la coalición electoral con que ambos partidos concurrieron a los comicios del pasado 26 de junio. Un documento que, entre otras cosas, contempla el impulso del AVE asturiano y la apertura, en el menor tiempo posible, de los túneles de Pajares. Una demanda que volvió a plantear ayer el diputado de Foro, Isidro Martínez Oblanca, en su intervención en el pleno de investidura para confirmar que votará a favor del candidato popular. Este, en su réplica, señaló que «no hay duda del compromiso» de su formación con la conclusión de la alta velocidad ferroviaria, aunque eludió dar plazos concretos.

El programa pactado por PP y Foro es muy ambicioso y, en su discurso, Oblanca desgranó sus grandes ejes. Citó el avance del AVE y la puesta en servicio de los túneles de Pajares, la finalización de la autovía a La Espina para que la comarca occidental «deje de ser el far west asturiano», el apoyo a la industria -está pendiente la solución a la tarifa eléctrica- y el carbón -hay una exigencia de pago de los fondos mineros y de impulso a la continuidad del sector- y la negociación de un nuevo modelo de financiación autonómica para que «ninguna comunidad sea más que las demás, pero tampoco menos que otra». El retraso en la formación de gobierno y el freno a este conjunto de compromisos ha supuesto, para Oblanca, un «castigo adicional» para el Principado, que a su juicio requiere con urgencia del desarrollo de estas iniciativas para mitigar la brecha que, opinó, existe respecto de otros territorios.

Aunque de forma bastante genérica, evitando las concreciones, el presidente en funciones y aspirante del PP a la reelección afirmó que el acuerdo con Foro «nos obliga a todos» y apostilló que «mi voluntad es llevarlo a buen término». Fijó dos asuntos de todos los recogidos en el texto como prioritarios.

Sabe Rajoy que el rápido avance de la alta velocidad es una de las principales exigencias de Foro y, en ese sentido, apuntó que el «compromiso» del PP y del gobierno que encabece con el AVE y con la variante «no está en duda». Recordó los 3.300 millones de inversión en los túneles que cruzan la cordillera, 236 en el actual presupuesto, y explicó que se está trabajando en solucionar los «graves problemas» técnicos que han dilatado su apertura. El objetivo, dijo, es ponerlos en marcha de forma «rigurosa y segura», aunque evitó comprometer una fecha siquiera aproximada para que los trenes circulen por la infraestructura y eviten el actual bucle de Pajares.

Habrá también, o al menos eso prometió Rajoy, una revisión del modelo de financiación autonómica. Es un asunto complejísimo porque cada comunidad tiene intereses que en muchos casos resultan contrapuestos, algo que, junto a la crisis, ha hecho que el PP incumpla desde 2011 su promesa de revisar el sistema aprobado en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora es el momento de abrir el debate, avanzó el dirigente popular, que anunció la pronta convocatoria de una conferencia de presidentes para sentar las bases de la reforma y a partir de ahí bajar a lo concreto. Aseguró además a Oblanca que el futuro modelo será equilibrado y respetará escrupulosamente los principios de «solidaridad y cohesión» territorial que tanto reclama Foro.

Oblanca y Rajoy identificaron una serie de asuntos trascendentales para el futuro de Asturias y mientras el primero reclamó soluciones, el segundo, aunque muy por encima, reiteró que trabajará para mitigar los problemas. Así sucedió al debatir sobre el horizonte que afrontan sectores capitales para la economía regional como el campo -con especial preocupación por la ganadería láctea- o la pesca.

El presidente en funciones hizo referencia expresa a dos cuestiones. Aludió al sector naval y recordó la batalla vivida en torno al 'tax lease', y se congratuló de que los astilleros de la cornisa encaren un futuro «positivo». También se pronunció sobre la siderurgia, aunque en este caso no durante el debate con Oblanca sino en el cara a cara que mantuvo con el portavoz del PNV, Aitor Esteban. Rajoy se confesó defensor del libre mercado pero admitió que en este caso concreto la inundación de acero chino a bajo precio está vulnerando ese principio, algo que afecta a esta actividad en el País Vasco y también en Asturias. Algo, dijo, que conviene solucionar.

«Debemos intentar, entre todos, resolver estos problemas», remarcó, coincidiendo con Oblanca en la apuesta por alcanzar la cifra de 20 millones de trabajadores en España. El diputado, por cierto, tuvo tiempo para afear al PSOE sus alusiones a la corrupción e invitó al portavoz, Antonio Hernando, a «un periplo por Asturias» para conocer escándalos como El Musel, 'Marea' o Niemeyer. «Javier Fernández puede ser el mejor guía», remachó.