El Comercio

Pedro Sánchez: «Tengo ganas, voluntad y fuerza para intentar liderar el PSOE»

vídeo

Pedro Sánchez y Jordi Évole. / Efe | atlas

  • El ex secretario general socialista se muestra crítico con la gestora y estrecha lazos con Podemos, del que asegura que se equivocó al tacharlo de "populista"

El ex secretario general socialista Pedro Sánchez ha analizado un día después de la tormenta de su renuncia como diputado y la investidura de Mariano Rajoy la actual situación de profunda fractura en el PSOE y el horizonte que se abre en su intento de recuperar el liderazgo del partido en los próximos meses.

Sánchez ha asegurado en una entrevista televisiva en el programa 'Salvados', en La Sexta, que respeta a los diputados socialistas que optaron por la abstención y también a aquellos que votaron 'no', porque la decisión era "un dilema que el Comité Federal no debería haber provocado y que ha ocasionado un desgarro en el partido".

Ha desvelado que no le gustaron las formas del Comité Federal que acabó con su dimisión el pasado 1 de octubre y ha afirmado que ya desde hace semanas percibió que la gestora pretendía situarlo ante una situación insostenible en la investidura de Rajoy, ante lo cual optó por renunciar a su acta de diputado.

Guiño a Podemos

Sánchez ha hecho un guiño a Podemos y ha asegurado que considera un error haber tachado de populista a la formación morada, ya que entonces "no entendía lo que significaba" el movimiento que lidera Pablo Iglesias. "Entre Podemos y el PSOE no tiene que haber más reproches y debe imperar el entendimiento", ha señalado.

También ha defendido su gestión al frente del PSOE y ha recordado la recuperación de poder derivado de las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo de 2015.

"Hace tiempo que no hablo con Susana Díaz", ha reconocido Sánchez, que sin embargo, ha asegurado que ha mantenido una relacion cordial con la presidenta andaluza, a la que reclama "un paso al frente" si pretende optar al liderazgo del partido. Asimismo, ha recordado que el PSOE andaluz apoyó a José Luis Rodríguez Zapatero tras su elección como secretario general en 2000 a pesar de que había optado por Bono como candidato.

Campaña en contra

Sánchez también ha aludido a los poderes que, según su criterio, impidieron un acercamiento a Podemos, y ha señalado al Ibex, empresarios y medios de comunicación como César Alierta y El País como autores de una campaña en este sentido.

En cuanto a la cuestión catalana, Sánchez ha defendido que los socialistas deben negociar con los independentistas catalanes y ha abogado ahora por una reforma de la Constitución que busque que Cataluña "como nación que es se sienta integrada dentro de España".

Ha asegurado que siempre cumplió con el mandato del Comité Federal y, por eso, no negoció con los independentistas, pero ha reconocido que "hubo conversaciones".

17.000 euros de indemnización

Sánchez no supo contestar sobre lo que cobraría tras dejar su escaño en el Congreso en concepto de indemnización por cese, una cifra que alcanzaría los cerca de 17.000 euros, el equivalente a multiplicar los 2.813,87 euros de salario base mensual que el Congreso paga a sus señorías por los seis años que ha ejercido como parlamentario, según fuentes parlamentarias.

El Reglamento de Pensiones Parlamentarias y otras Prestaciones Económicas de las Cortes Generales establece que los diputados que han estado un mínimo de dos años en el Congreso tienen derecho a recibir un mes de sueldo por cada año parlamentario o fracción superior a seis meses hasta un máximo de 24 mensualidades. Se trata de una suerte de 'paro' que los diputados han de solicitar y acreditar, además, que no tienen ningún otro ingreso porque esa cantidad no es compatible con otra retribución, sueldo, salario, pensión, dieta, indemnización o percepción de cualquier naturaleza, sea de carácter público o privado.

Sánchez recibiría, si no renuncia al cobro de dicha indemnización, más de 16.800 euros, pese a que él mismo aseguraba durante la entrevista que sólo cobrará del Congreso dos meses. Ello podría ser porque en enero tuviera pensado rechazar la indemnización que le corresponde o porque se confundiera con la denominada indemnización de transición, una paga única -equivalente a dos mensualidades- que se abona a los parlamentarios que dejan de serlo tras la disolución de las Cortes, previa solicitud expresa de la misma.