El Comercio

Un alcalde que toma partido

Un alcalde que toma partido

  • Argüelles deja el Ayuntamiento de Lena para asumir la coordinación de IU-Asturias

  • Ex director general de Seguridad Pública y regidor desde 2007, se ha propuesto hacer gala de su talante dialogante para «echar a andar IU»

Ramón Argüelles vive estos días en un auténtico trajín de idas y venidas entre Pola de Lena y Oviedo. Su recién nombramiento como coordinador regional de IU-Asturias le ha obligado a tomar la difícil decisión de abandonar su cargo como alcalde de su concejo natal, responsabilidad que desempeña desde 2007, pero no quiere hacer la transición de cualquier manera. Se ha propuesto cerrar todos los flecos pendientes en el Ayuntamiento antes de entregar -en cuestión de semanas- el bastón de mando a Gemma Álvarez, teniente de alcalde y su mano derecha, con quien despacha a diario entre continuas llamadas y visitas.

Fue la de alcalde una etapa dura pero muy gratificante para Argüelles, quien ha demostrado su capacidad de diálogo durante varios gobiernos en minoría. Ahora tendrá que poner en práctica ese talante si quiere llevar a cabo con éxito la complicada labor de recuperar la ilusión en IU, fuertemente golpeada tras el surgimiento de nuevas formaciones como Podemos. Juega a su favor, dice, que ha estado alejado de las crisis internas de la formación y que llega a la ejecutiva «sin heridas de guerra».

Nació en 1969 en el seno de una familia minera y se crió en una pequeña aldea cercana a Pola de Lena, La Corrona, en la que apenas sale el sol. «Las heladas son muy duras allí, o sales fuerte o no sales», bromea. Diplomado en Empresariales, abrió junto a su pareja en 1997 su propio despacho de asesoría fiscal, en Mieres, donde trabajó hasta 2006, y adonde pretende regresar cuando ponga fin a sus responsabilidades políticas. Por ahora, afirma, no tiene más ambición que «echar a andar a IU».

Su trayectoria política comenzó como concejal en la oposición en 1999. «No militaba en IU cuando me ofrecieron presentarme con la coalición, de número 4, a las elecciones de Lena» recuerda. En los siguientes comicios, en 2003, encabezó la lista por IU, pero renunció a su acta antes de concluir la legislatura porque, en plena crisis interna de la coalición, le pidieron que participará en una moción de censura junto al PP para tumbar al entonces alcalde, el socialista Hugo Morán. Se negó.

En 2006 llamó a su puerta el entonces consejero Francisco García Valledor para sustituir a Francisco de Asís como responsable de Seguridad Pública. Su debut no pudo ser peor. Llevaba apenas una semana como director general cuando dos 'scouts' y dos monitores de Gijón perdieron la vida al volcar el autobús en el que viajaban de vuelta a casa en las inmediaciones de Pola de Lena. Nunca pudo olvidar la imagen del cuerpo sin vida de uno de los menores, Kevin. De aquellos años prefiere quedarse con la satisfacción de haber colaborado con los servicios de emergencia, a los que describe como auténticos héroes.

Argüelles fue elegido alcalde de Lena en 2007, cuando ya tenía carné de IU. La coalición arrebató la mayoría al socialista Hugo Morán por un margen de apenas 60 votos. Luego fue reelegido en 2011 con mayoría absoluta y nuevamente en 2015, aunque en esta legislatura se ha visto obligado a negociar con otras fuerzas para sacar sus proyectos adelante. Algo que, asegura, no le supone grandes dificultades. «Este puesto no es para dar órdenes. Es para hacer cosas contando con todo el mundo, sin importar el partido al que representa cada uno», entiende. No tiene por ello reparos en colocar en su despacho fotos junto a políticos de todas las siglas. Posa en una con Vicente Álvarez Areces y José Luis Rodríguez Zapatero, y en otra con Francisco Álvarez-Cascos. «A pesar del poco tiempo que estuvo Cascos en el Principado, a Lena la ayudó mucho», agradece. Javier Fernández, sin embargo, tiene «muchas deudas pendientes con este concejo». Una falta de colaboración que atribuye más a la mala relación que mantiene con el PSOE local que a una discriminación por parte del Gobierno regional. «Es lo que menos me gusta de la política. Que a veces pesa más el interés partidista que el general», denuncia.

«Es incompatible»

Argüelles habla con orgullo de algunos de los proyectos que consiguió sacar adelante como alcalde, como la reforma del ayuntamiento, el campo de fútbol de césped artificial o el plan de empleo local. Se ha ganado en todos estos años el cariño de sus vecinos y estos días no deja de recibir felicitaciones por su nuevo nombramiento. EL COMERCIO fue testigo de ello y también de cómo más de uno le expresó su pesar por el hecho de que el nuevo cargo suponga perderle como regidor. «Es incompatible», se excusa una y otra vez, al tiempo que promete seguir trabajando por el concejo.

Nunca se había planteado ser coordinador, pero su nombre se puso sobre la mesa por parte de una de las corrientes de la formación que preparaba la candidatura de Alejandro Suárez al correr el tiempo sin que este último acabara de postularse. Entendió que era el momento de tomar partido. Luego, el coordinador local de Oviedo también acudió a las urnas y, entre los dos, sumaron más de la mitad de los votos. Argüelles contó con el apoyo explícito de los alcaldes de Mieres, Langreo y Teverga, pero cree que jugó mucho a su favor su perfil ajeno a conflictos, al haberse mantenido en un segundo plano en las crisis internas del partido. «La gente quería un cambio y yo, aunque me había posicionado al lado de Noemí Martín en su día, apenas participaba en los consejos políticos porque no me gustan las reuniones que sólo sirven para evidenciar lo divididos que estamos», declara. Ahora confía en abanderar una dirección negociada que aglutine a todas las sensibilidades. Y, afirma, palpa ilusión en el ambiente.