El Comercio

El exlíder no acude a la exploración médica y pide que se le cite «en secreto»

  • Su defensa alega defectos de forma en la comunicación emitida para que su cliente se personara en el juzgado

José Ángel Fernández Villa ha vuelto a darle esquinazo a la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo. El exsecretario general del SOMA, investigado por un presunto delito de apropiación indebida, no se personó ayer en sede judicial donde estaba citado para ser sometido a una exploración neurológica por parte del experto en demencias Alfredo Robles Bayón, que se desplazó para tal fin desde su localidad de residencia, Santiago de Compostela.

La prueba pericial fue solicitada por la acusación, el sindicato minero, cuyos intereses defiende el bufete Ontier, para comprobar si realmente el acusado no está en condiciones de declarar ante la magistrada y, por lo tanto, no puede ser procesado con todas las garantías, como argumenta su defensa. Sin embargo, el exdirigente sindical no acudió.

Treinta minutos antes de la hora en la que había sido convocado, su abogada presentó un escrito alegando defectos de forma en la comunicación a su cliente. Se queja Ana García Boto de que la comparecencia no fue notificada de forma personal al acusado, sino únicamente a través de su procurador. La letrada solicita a la magistrada, Simonet Quelle, que vuelva a señalar día y hora para la práctica pericial según lo previsto en la ley y le ruega que lleve el desarrollo de la misma «en el más absoluto de los secretos» para garantizar el derecho a la intimidad de «una persona enferma».

Circo mediático

A la espera de que resuelva la jueza, conviene recordar que Ana García Boto ya había solicitado que la exploración neurológica no se celebrase en el juzgado, sino en el domicilio del acusado, para evitar «un circo mediático». Alegó también las dificultades para trasladar al exminero y los problemas de movilidad de su esposa, María Jesús Iglesias, quien debería acompañarle. La defensa, que había presentado sin éxito recursos en todas las instancias para evitar la celebración de esta prueba, llegó a solicitar a la jueza el servicio de una ambulancia para el traslado de su cliente en el caso de que no atendiera a su petición de realizar la exploración médica en el domicilio.