El Comercio

IU afronta desde la unidad la aproximación a Podemos y el distanciamiento del PSOE

Gaspar Llamazares aplaude a Ramón Argüelles.
Gaspar Llamazares aplaude a Ramón Argüelles. / EFE
  • Las distintas familias pactan una candidatura única en torno a Argüelles con el reto de impulsar una suma de la izquierda alternativa capaz de ganar las próximas autonómicas

En el último minuto, como acostumbra a pasar en IU, hubo fumata blanca y las distintas sensibilidades que dan forma a la organización pactaron una candidatura conjunta para configurar la coordinadora que respaldará al nuevo líder elegido en primarias, Ramón Argüelles. Se afrontará así desde la unidad una nueva etapa en la que se buscará avanzar en la confluencia con otras fuerzas de la izquierda alternativa, singularmente con Podemos, y se escenificará un alejamiento del PSOE, aunque sin descartar el apoyo a los presupuestos de 2017 si los socialistas ponen sobre la mesa un proyecto «transformador y de izquierdas».

Las primarias del pasado octubre para elegir al nuevo coordinador dejaron un escenario interno muy abierto. Ganó Argüelles a lomos de un discurso firmemente partidario de profundizar en la convergencia con Podemos, pero lo hizo con un margen muy escaso sobre Alejandro Suárez y Fernando Díaz Rañón, ambos defensores del diálogo con la formación morada, quizá uno más que otro, pero siempre desde la defensa de la identidad y el proyecto de IU. El resultado planteaba dos caminos: un acuerdo de todas las partes que permitiese abrir un clima de entendimiento o una batalla interna en la que Suárez y Rañón, sumando sus fuerzas, podían dejar en minoría a Argüelles.

Al final triunfó la primera opción, después de horas de negociación que se remataron en la asamblea de ayer en Avilés con una candidatura conjunta en la que hay representantes de las tres corrientes. La nueva coordinadora, a expensas de que se conforme una ejecutiva reducida que hará las veces de órgano directivo, cuenta con 17 delegados del sector de Argüelles, 16 afines a Suárez y 15 partidarios de Rañón. Se ofreció un hueco, con tres asientos, a la otra competidora en las primarias, Telly Lorenzo, que declinó la propuesta. A esos 48 puestos hay que añadir otros 47 de dirigentes locales, 32 de cupos municipales y cinco de cargos institucionales: cuatro de los cinco diputados regionales -Concha Masa no milita- y la eurodiputada Ángela Vallina.

El acuerdo supone que IU afrontará desde el equilibrio interno una etapa en la que se apostará por la confluencia con Podemos y el resto de fuerzas de la izquierda alternativa. A corto plazo, para forzar al PSOE, del que se escenificará un alejamiento tras sus últimas decisiones, especialmente la abstención que permitirá gobernar al PP en Madrid, a «girar a la izquierda» y evitar su 'derechización'. A medio y largo plazo, reflexionó Argüelles, para conformar desde la izquierda alternativa una opción potente «que pueda disputar las elecciones y ser la fuerza más votada» en la cita autonómica de 2019. Con ese fin se creará en la nueva dirección una Secretaría de Convergencia. Todo ello, eso sí, respetando las siglas, la identidad y el proyecto propio de IU.

Que se vayan a marcar distancias con el PSOE no implica una ruptura. Ramón Argüelles se mostró dispuesto a hablar de presupuestos y a someter a votación de la militancia un posible apoyo siempre que el proyecto sea «transformador y de izquierdas».