El Comercio

Cospedal, con Rajoy al fondo.
Cospedal, con Rajoy al fondo. / Pierre-Philippe Marcou (Afp)

El PP templa las aspiraciones de Cospedal hasta el congreso de febrero

  • El vicesecretario de Organización y el líder de los populares en el País Vasco insisten en que será en ese cónclave en el que se verá si la secretaria general sigue en su puesto

  • El 14 de noviembre se celebrará la Junta Directiva que convocará el congreso nacional

El PP celebrará el próximo lunes 14 de noviembre la Junta Directiva Nacional encargada de convocar el congreso del partido para el mes de febrero. Será en ese cónclave en el que Mariano Rajoy designará a su equipo directivo, incluido su secretario general, que deberá ser después ratificado en un encuentro del Comité Ejecutivo. Pese a que María Dolores de Cospedal ya ha dado por hecho que, tras las conversaciones con el presidente, será ella quien continúe como número dos, el vicesecretario de Organización entiende que anticipar la discusión sobre los cargos es a día de hoy "hablar por hablar". "Para hablar de nombres vamos a esperar al Congreso, que todavía no hay candidato (…); esos debates de personas se harán en su momento", ha advertido Fernando Martínez-Maillo.

No es el único dirigente popular en sostener este planteamiento. El líder de los populares en el País Vasco también ha apuntado en la misma dirección. "En ese congreso se decidirá cuál será el equipo directivo y cuál será la suerte para la secretaria general, que nadie puede anticipar ahora -ha insistido Alfonso Alonso-; Dolores de Cospedal es secretaria general del PP y ministra, y en esa situación seguirá hasta el congreso, y en el congreso ya veremos".

El anuncio de Cospedal el pasado viernes tras su toma de posesión como ministra de Defensa ha soliviantado a sectores del PP, que apostaban por una renovación de la cúpula en el congreso de febrero. Y la única persona que puede calmar las aguas es Rajoy, que hasta el momento no se ha pronunciado.

El cónclave de 2017 no parece que vaya a ser, en todo caso, el que revise a fondo las estructuras y prepare al partido para la sucesión. Ahora la prioridad, como recuerda Martínez-Maillo, es la estabilidad del Ejecutivo. De hecho, dicen en la Moncloa que el presidente no está pensando en el 'posmarianismo'.

Es más, en el encuentro de febrero ni tan siquiera se aplicará la fórmula de "un militante, un voto" para la elección del líder y candidato, un debate abierto en la formación. De reformarse los estatutos, como se planteó en la convención de julio de 2015, la nueva forma de proceder se ensayará en los congresos regionales y provinciales que se celebrarán hasta el verano, y en el próximo encuentro nacional.

«Pipiolos»

El presidente no ha querido tocar a la hora de diseñar su Gobierno el segundo escalafón del partido. Ninguno de los vicesecretarios, cuatro de ellos nombrados en junio de 2015, formará parte del Consejo de Ministros. "Somos unos pipiolos, acabamos de llegar", ha bromeado el responsable de Organización, que aboga por aprovechar la oportunidad del debate "sosegado" de febrero, ahora que el PP está gobernando y no rearmándose en la oposición, para "actualizar la propuestas" y reforzar las señas de identidad de los populares y presentar "un partido fuerte al lado de un Gobierno fuerte".