El Comercio

El constructor de la residencia del Montepío acusa a Pulgar de usar su cargo para lucrarse

Juan Antonio Fernández Fernández, durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre la fortuna de Villa celebrada en enero de 2015 en la Junta General.
Juan Antonio Fernández Fernández, durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre la fortuna de Villa celebrada en enero de 2015 en la Junta General. / M. R.
  • Asegura que el actual presidente de la mutua favoreció a la sociedad en la que participaba su esposa cuando era jefe de Economatos de Hunosa

La polémica en torno a las obras de construcción de la residencia geriátrica de La Minería, en Felechosa (Aller), en el punto de mira de la Fiscalía Anticorrupción al entender que podrían explicar el origen de buena parte de la fortuna oculta de José Ángel Fernández Villa, no tiene fin. El gerente de Alcedo de los Caballeros, Juan Antonio Fernández Fernández, la empresa que en 2009 recibió por parte del Montepío de la Minería la adjudicación de esta macroresidencia, se siente víctima de una campaña de descrédito por parte de la actual dirección de la mutua minera.

El Montepío de la Minería, atendiendo a las sospechas de la Fiscalía Anticorrupción, ha encargado un informe para tratar de determinar el desfase entre lo que figura como pagado por la obra del geriátrico y los costes reales de la actuación, advirtiendo ya de posibles irregularidades en la ejecución de algunas partidas.

El constructor, que siempre ha defendido la calidad de la obra y se reserva el derecho de iniciar las correspondientes acciones legales por el perjuicio provocado a su empresa, facilitó ayer a los medios de comunicación una misiva en la que acusa directamente al actual presidente de la mutua, Juan José González Pulgar, de haberse aprovechado del cargo que ostentó en su día como jefe de Economatos de Hunosa para lucrarse, puesto que, asegura, benefició a una sociedad en la que participaba su esposa. Juan Antonio Fernández Fernández dice hablar en primera persona puesto que, señala, él también formaba parte de esta sociedad –ahora disuelta– a la que, mantiene, Pulgar «facilitó el acceso para realizar trabajos para dichos Economatos».

Presupuesto inicial

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que José Ángel Fernández Villa se quedó con parte del dinero destinado a la obra de la residencia, que superó con creces el presupuesto inicial, hasta alcanzar los 32,5 millones de euros, y que fue financiada con fondos mineros cuando José Antonio Postigo, íntimo amigo del exsindicalista, gestionaba la mutualidad. Los investigadores creen que el patrimonio regularizado por el ex secretario general del SOMA deriva, en parte, de «certificaciones falsas sobre la evolución de las obras de la residencia».

Para comprobar las responsabilidades en las que podrían haber incurrido la empresa constructora (Alcedo de los Caballeros), el arquitecto y el aparejador que firmaron las certificaciones, o el propio Postigo, la actual dirección del Montepío de la Minería ha contratado un estudio pericial en el que se ha puesto en tela de juicio la ejecución de determinadas partidas.

Esto ha molestado al constructor, quien recuerda que hasta la fecha la obra siempre había sido motivo de orgullo de la mutua. Tras las acusaciones que se vierten ahora sobre su empresa, Juan Antonio Fernández aclara que si bien es cierto que durante la ejecución de los trabajos «se tomaron soluciones constructivas alternativas» a las proyectadas inicialmente, contaron siempre con el visto bueno del promotor y la supervisión de la dirección facultativa, y obedecían en todo caso a mejoras en la calidad. Del mismo modo, anota, «existen partidas de obra ejecutadas que no se incluyeron en las certificaciones y, por ende, no se cobraron», por lo que pide que se valore la actuación en su conjunto.