El Comercio

De Lorenzo, ayer.
De Lorenzo, ayer. / J. C. ROMÁN

De Lorenzo muestra su «plena disposición» para seguir en el cargo

  • «Lo que cuenta es la lealtad, el trabajo y la eficacia. La mayor o menor empatía es un tema de segundo grado», asegura el delegado del Gobierno en Asturias

Por si hubiera lugar a dudas, el delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, dejó ayer bien clara su «plena disposición» para continuar en el cargo. Una decisión que, no obstante y como se encargó de recordar, no depende de él sino del Gobierno de España. «Los delegados del Gobierno están nombrados, no están en funciones. Hemos estado este año con todas nuestras responsabilidades. Lo que sí pueden es cesarnos y nombrar a otros. Y eso es una responsabilidad del Gobierno de España y, sobre todo, del presidente de ese Gobierno», explicó.

Sin embargo, hasta el momento, no hay noticias de que se haya apartado del cargo a ningún delegado. «Tendríamos que recibir alguna notificación del Ejecutivo español, al que representamos, en el caso de no continuar», profundizó, y no ha sido así.

En una rueda de prensa, tras la junta de seguridad de Langreo, De Lorenzo aclaró que, si el Gobierno está conforme, él está dispuesto a continuar desarrollando su labor. «Llevo treinta años trabajando por mi partido y lo he hecho con toda lealtad y fidelidad. Y lo voy a seguir haciendo si tienen a bien que yo siga trabajando y representando al Gobierno de España», incidió. Además, quiso hacer una puntualización: «Lo que cuenta es la lealtad, el trabajo y la eficacia. La mayor o menor empatía es un tema de segundo grado».

Y continuó en la misma línea: «Tengo el cuerpo lleno de cicatrices de los 30 años que llevo en la primera fila de la política, en la lucha y es evidente que no se trata de mayor o menos empatía. Alguna vez hay algún rifirrafe, pero eso pasa en las mejores familias, en los matrimonios... Es normal entre los que estamos en política», concluyó.