El Comercio

Podemos no falta a su cita con el espectáculo

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Los diputados de Unidos Podemos Diego Cañamero (d) y Pablo Bustinduy (i). / Efe |Atlas

  • Iglesias y los suyos evitan aplaudir al Rey y lucen símbolos republicanos

  • Ana Pastor casi cierra la sesión sin el tradicional “declaro abierta la legislatura”

Podemos no falla en las grandes citas. Habían anunciado espectáculo para la sesión de apertura de las Cortes y lo ha dado.

Todas las miradas de la tribuna y buena parte de las del hemiciclo estaban fijadas en la bancada morada. Ya había avanzado el menú Diego Cañamero, un abonado a las camisetas con mensaje. En esta ocasión el líder jornalero ha lucido un “yo no voté a ningún rey”.

Ya en el hemiciclo el renovado espíritu de protesta de Pablo Iglesias se ha sentido con toda su intensidad. Y además de primeras. El líder de Podemos ha entrado en cólera cuando ha visto que parte de los escaños de su grupo estaban ocupados por senadores de otras fuerzas políticas. Es lo que tienen las sesiones mixtas, que respetando un mínimo el protocolo y no robándole el sitio al presidente del Gobierno o a un líder de la oposición, cada uno se sienta donde quiere o puede. “Saben de sobra que esto es así pero les da igual”, se han quejado desde Ciudadanos en una crítica directa a lo que los de Rivera encuentran un protestar por protestar.

A Iglesias sin embargo no le ha gustado el asunto y las sillas han comenzado a ir de un lugar a otro de la cámara, para desgracia de los ujieres que las llevaban.

A la entrada del jefe del Estado se ha cumplido el guion escrito. Minutos de aplausos de todos los grupos con la excepción consabida de Unidos Podemos, PNV y Convergència. Sí ha aplaudido, y mucho, la alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena, presente en la tribuna junto a Javier Fernández, Cristina Cifuentes, Esperanza Aguirre o un dicharachero Miguel Ángel Revilla.

La protesta antimonárquica ha alcanzado su momento culmen durante el discurso del Rey, que el senador Ignacio Bernal, de IU, ha seguido de pie con una bandera que pedía la tercera república.

La mejor anécdota ha quedado para el final. Y, cosas de la vida, no ha sido de Podemos. La presidenta del Congreso ha pecado de novata. Y es que el Rey ha tenido que frenar a Ana Pastor cuando ya levantaba la sesión. “Un momento le ha debido decir al oído”. El “declaro abierta la duodécima legislatura” ya lo ha oído todo el mundo. Con lo que ha costado abrir las Cortes, Pastor casi manda a todos a casa con ellas aún cerradas.