El Comercio

Dolores Carcedo, ayer, en el pleno de la Junta General.
Dolores Carcedo, ayer, en el pleno de la Junta General. / ÁLEX PIÑA

Nuevo impuesto a la contaminación de la industria y rebaja de Sucesiones

  • La reforma del tributo sobre las herencias, en la que el mínimo exento subiría a 180.000 euros, supondría una merma de recursos de cinco millones para la región

Es tiempo de negociar si se quiere evitar otra prórroga. Y no será fácil porque los recursos son escasos y las posiciones de partida, discrepantes. Los contactos han comenzado por IU, que, como señaló ayer su portavoz, Gaspar Llamazares, pide un plan de rescate ciudadano con compromisos y cantidades concretas como uno de los requisitos para facilitar el apoyo de su formación. Eso, por el lado del gasto. En materia de ingresos, sobre la mesa está una reforma del impuesto de Sucesiones que supondría una rebaja por la vía de eliminar el 'error de salto' y elevar el mínimo exento de los 150.000 euros actuales a 180.000 ó 200.000 euros. Se habla también de tributos ambientales, con el Gobierno dispuesto a aceptar, además de los gravámenes sobre bolsas de plástico y residuos, uno sobre la contaminación de la industria a la atmósfera.

«Nuestra voluntad es que haya nuevos presupuestos y no continuar con la prórroga de los pactados con el PP», dijo Llamazares en los pasillos de la Junta. IU y PSOE negocian pero el diálogo avanza lento, a trompicones. La coalición no quiere promesas y sí compromisos de los socialistas en forma de plan de rescate ciudadano con partidas para combatir la pobreza energética e infantil y mitigar el drama de los desahucios. También más recursos para inversión, sanidad (atención primaria), educación (extensión de la red de 0 a 3 años) y medios para prevenir la contaminación atmosférica.

Siendo complicado el encaje de las diferentes posiciones en materia de gasto, más complejo aún parece el entendimiento en el capítulo de ingresos. La posición de partida del Gobierno es abordar la reforma del impuesto de Sucesiones por la vía de eliminar el 'error de salto'. A partir de ahí, está dispuesto a llegar a un acuerdo con Podemos para rebajar el impacto del tributo elevando el mínimo exento hasta 180.000 ó 200.000 euros. Eso, unido a otros ajustes en el gravamen, conllevaría una merma en la recaudación pública superior a los cinco millones de euros.

IU está dispuesta a transigir con esa revisión de Sucesiones si se cumplen dos requisitos. Por un lado, explicó Llamazares, que el resultado final de todos los cambios fiscales que se acuerden -está pendiente el diálogo sobre el IRPF o Patrimonio- sea neutro o su impacto sobre los ingresos sea «mínimo» para evitar una pérdida de recursos. Por otro, que se atiendan sus propuestas en materia 'verde'. A día de hoy el Ejecutivo socialista está abierto a admitir tanto los impuestos sobre bolsas de plástico y tratamiento de residuos que ya se pactaron en el presupuesto frustrado de 2016 como uno nuevo sobre las emisiones de la industria a la atmósfera. En ese sentido, se contemplan tiempos de carencia para no desarrollar a la vez toda esa tributación.