El Comercio

Podemos justifica que su candidato a Cajastur se quedara con las dietas «de su trabajo»

Daniel Ripa, ayer, durante su intervención en la Junta.
Daniel Ripa, ayer, durante su intervención en la Junta. / ÁLEX PIÑA
  • Ripa sostiene que no es lo mismo cobrar por sentarse en un consejo de administración que por «preparar, controlar y supervisar tribunales»

Podemos justifica la decisión adoptada en el año 1992 por Clemente Rodríguez, su candidato para representar a la Junta General en el Patronato de la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias (Cajastur), de quedarse con las dietas que recibió por parte de la entidad bancaria siendo miembro del comité de empresa por CC OO. Un montante económico que oscila entre los 3.500 euros (300 por cada una de las once reuniones), tal y como recoge una circular interna de la época, y 1.500 euros, según cálculos del propio sindicalista, que, conforme a los estatutos de CC OO, deberían haberse cedido a la central.

Clemente Rodríguez se negó a entregar aquel dinero aduciendo que era fruto de su trabajo como miembro de una comisión de seguimiento de selección de becarios -en la que participó por su condición de representante sindical- y causó baja en CC OO antes de ser expulsado. Su decisión es avalada por Podemos pese a que los estatutos del sindicato obliguen a sus afiliados a renunciar a este tipo de dietas. «Hay que diferenciar entre cobrar por ser representante sindical en un consejo de administración y cobrar por tu trabajo», responde el secretario general de la formación morada, Daniel Ripa, quien argumenta que «Clemente participó en la preparación, control y supervisión de tribunales de oposición y cobró por ello, como es habitual». Si CC OO pretendía apropiarse de este tipo de remuneraciones, denuncia, es el sindicato «el que pretendía financiarse con las dietas y debería explicar cuánto dinero ha recibido por esa vía».

Podemos insiste en la idoneidad de su candidato para defender los intereses de los asturianos en el Patronato de Cajastur tras «treinta años trabajando en la caja, luchando contra las privatizaciones», y dispuesto a renunciar, como declaró públicamente, a cualquier remuneración que pueda suponer ese nombramiento. «No queremos un candidato que lleve 35 años sin pisar Asturias y que gestionaba sociedades de inversión de capital variable mientras era consejero del Banco Santander», apostilla Ripa en referencia a Jaime Montalvo, propuesto por el grupo socialista para ocupar este mismo cargo en el Patronato.

IU y Ciudadanos se abstienen

La Cámara asturiana deberá elegir hoy entre los dos candidatos. Izquierda Unida y Ciudadanos se abstendrán al no compartir las formas del PSOE y Podemos, que nos «proponen un plato cocinado solo para ser espectadores» en lugar de negociar un nombre de consenso, reprocha Gaspar Llamazares. Al igual que Podemos, en IU defienden la necesidad de que en el futuro los candidatos comparezcan ante la Cámara para explicar sus programas y méritos en la materia, de forma que los grupos parlamentarios dispongan de criterios para elegir.

La polémica en relación a Cajastur y Liberbank no acaba ahí. Ripa cuestionó ayer en sesión plenaria la responsabilidad del Gobierno autonómico «en la comercialización de la deuda subordinada y el expolio de la caja». Una acusación que enojó a la titular de Hacienda y Sector Público, Dolores Carcedo, quien recordó que ni el Principado nombra a los representantes en el consejo de administración de esta entidad ni tampoco tiene competencias en la comercialización de productos financieros. Carcedo reprochó a Daniel Ripa que lleve «un año con los mismos discursos de descalificación» sin realizar «ninguna propuesta productiva».

También Foro recriminó al Ejecutivo regional que no hubiera asumido su función de protectorado para evitar que Asturias perdiera su caja, ni investigado el traslado de la sede de Liberbank a Madrid. Carcedo respondió que el Gobierno «no puede ni debe» hacerlo porque «no tiene competencia desde el punto de vista fiscal para controlar los cambios de domicilio de las empresas».