El Comercio

Los socialistas críticos exigen primarias en marzo y un congreso federal en abril

José Luis Fernández Roces, Trifina García y Adriana Lastra, en el abarrotado salón de actos.
José Luis Fernández Roces, Trifina García y Adriana Lastra, en el abarrotado salón de actos. / MARIO ROJAS
  • Más de 300 militantes de toda la región se suman al manifiesto de los díscolos, que critica que la gestora «asuma competencias y tome decisiones propias de una dirección legitimada» en las urnas

Los disconformes con la gestora federal del PSOE, que preside Javier Fernández, lograron anoche en la sede de la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo el primero de sus objetivos: mostrar que son, cuando menos, muy abundantes dentro del partido. La AMSO estaba abarrotada de entusiastas, muy mayoritariamente afines al ala más claramente identificada con la izquierda del partido, que aprobaron por aclamación un manifiesto suscrito inicialmente por 21 militantes entre los que destacan el sindicalista Iñaki Malda, el exconsejero de Sanidad Faustino Blanco, el exalcalde de Laviana Marcia Barreñada y los representantes de la AMSO René Suárez y Delia Losa, que ejercieron de guías del cónclave.

En primera fila, recibieron el apoyo de los asistentes la diputada Adriana Lastra y la senadora María Luisa Carcedo, apartadas una de la portavocía de Administraciones Públicas y la otra de la dirección del grupo parlamentario en la Cámara alta, tras haberse mantenido fieles a la opción encarnada por el exsecretario general del partido, Pedro Sánchez, contra la investidura de Mariano Rajoy.

Lo que piden los críticos «se resume en cuatro palabras», expresó René Suárez, que las pronunció entre una salva de aplausos: «Primarias y congreso, ya». La argumentación es sencilla. Los críticos afirman que el partido «está dividido» y que esta situación puede «agravarse», mientras la gestora «intenta perpetuarse hasta conseguir no sé qué objetivo, en una actitud que roza el ensañamiento y la purga al más puro estilo estalinista», indicó Delia Losa, que fue uno de los cuatro asturianos que en el último comité federal votó contra la abstención que finalmente permitió a Rajoy ser investido presidente.

El texto aprobado utiliza un lenguaje más moderado, pero aún así critica que la gestora «asuma competencias y tome decisiones propias de una dirección legitimada» en las urnas por la militancia. Ayer se repitió hasta la extenuación la idea de que la gestora tiene como único cometido convocar las primarias y el congreso federal. Delia Losa recordó que los estatutos del partido «marcan que los congresos federales deben celebrarse cada cuatro años, y ese plazo concluyó en febrero. Por circunstancias excepcionales se puede prorrogar, y eso pasó ahora, porque había una crisis de gobernabilidad en el país. Pero eso ya se ha solucionado».

«Ni una guerra mundial»

Así las cosas, los críticos creen que «no podemos olvidarnos de nuestra historia. En 1944, el PSOE celebró su primer congreso en el exilio, y ni una guerra mundial lo evitó, así que ahora no cabe hablar de excepcionalidad», esgrimió Losa.

Frente a la llamada a la traquilidad por parte de la gestora, los críticos recordaron ayer que «el Gobierno de Mariano Rajoy ya ha anunciado que si no consigue un acuerdo presupuestario, convocará nuevas elecciones en cuanto sea posible, y ese plazo concluye en mayo, así que llegar a mayo sin solucionar la situación interna del partido sería un suicidio político».

Rebajó un tanto el tono Faustino Blanco, que recordó que el PSOE «es siempre la solución, es un partido estructural y si no ocupamos nuestro espacio, vendrán otros a ocuparlo», si bien negó que «una serie de notables» puedan regir el destino de la formación por más tiempo del estrictamente necesario para convocar el congreso federal.

Por todo ello, el manifiesto de la plataforma de críticos defiende que la crisis del partido se solvente mediante «la democracia interna, como esencia misma de nuestro partido». Y exige: «La celebración de este proceso de participación directa de la militancia ha de llevarse a cabo, de forma inaplazable, en el mes de marzo de 2017». Y, consecuentemente y con el futuro secretario general ya elegido por la militancia en primarias, «se fijará como fecha tope para la celebración del congreso federal del PSOE el mes de abril de 2017».