El Comercio

«En este país, además de corrupción ha habido mucho despilfarro»

Manuel Villoria, ayer, en la Junta General.
Manuel Villoria, ayer, en la Junta General. / PABLO LORENZANA
  • «En cualquier análisis de riesgo sobre España, la corrupción cuenta como uno de los principales problemas del país y eso es terrible para recibir inversiones»

  • Manuel Villoria,catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos

No cree que el ser humano sea corrupto por naturaleza, pero defiende que el Principado cuente con una Unidad Anticorrupción, como propone Podemos. Manuel Villoria (Madrid, 1957) compareció ayer en la Junta General del Principado para defender la puesta en marcha de este instrumento que, a su juicio, debe ser «preventivo». Este catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Rey Juan Carlos es también fundador y miembro de la Junta Directiva de Transparencia Internacional en España, la única organización no gubernamental a escala mundial dedicada a combatir la corrupción.

-¿Por qué cree que Asturias necesita una unidad contra la corrupción?

-En primer lugar, porque la convención de Naciones Unidas contra la corrupción exigía al Gobierno de España la creación de una oficina anticorrupción y creo que las comunidades autónomas pueden contribuir creando estos órganos, que tienen una función preventiva y formadora.

-¿El ser humano es corrupto por naturaleza?

-No, creo que el ser humano tiene elementos positivos y negativos. Existe una conducta de egoísmo muy potente, pero también hay altruismo.

-¿Hay esperanza, entonces?

-Sí. Científicamente demostrable es la tendencia natural a proteger lo nuestro, y por eso tiene que haber normas contra la endogamia y el nepotismo. De ahí a decir que el ser humano es corrupto por naturaleza, no lo creo.

-En otras regiones, como Cataluña, esta unidad no ha funcionado.

-En Cataluña no ha funcionado del todo bien, como se ha demostrado. No copiaría íntegramente el modelo catalán, porque al final da mucho poder, mucha información a algunas personas, a quien lo dirige. Y esta información puede usarse con fines sectarios. No hay que centrar esta unidad tanto en la capacidad investigadora, sino más en la capacidad preventiva.

El decimoctavo de la UE

-¿Cuál es hoy el índice de corrupción de España según el CPI? ¿España es un país corrupto?

-En una lista de 170 países, de más a menos corruptos, ocupar el puesto treinta y algo no es terrible. Pero en el listado de la Unión Europea, estar en el 18 de 28, significa que cada vez tenemos menos países por detrás. España hay ido perdiendo posiciones, esencialmente porque quienes lo evalúan se han dado cuenta de que eran excesivamente benévolos con España y que la situación no es tan buena.

-Escándalos como los de Rato o Pujol han dañado la credibilidad de los políticos y la imagen de España.

-Los grandes escándalos han hecho mucho daño, porque han tenido mucha repercusión internacional. Ahora mismo, en cualquier análisis de riesgo la corrupción cuenta como uno de los principales problemas del país y eso es terrible para recibir inversiones.

-'Si los corruptos pagasen todo lo que han robado, en España no habría deuda'. Se dice en la calle.

-España tendría deuda en cualquier caso, pero si los corruptos devolvieran todo lo que se han llevado recuperaríamos muchos activos. En este país, además de la corrupción ha habido mucho despilfarro. Que si construyo un aeropuerto con dinero público aunque no haga falta... Puede ser legal, pero eso es tirar el dinero.

-¿Cómo está funcionado la Ley de Transparencia?

-No está funcionando al 100% pero sí se ha mejorado algo. Lo que ocurre es que la implementación de la ley, tal y como está redactada, se ha quedado corta. Es cierto que tenemos más información que antes, pero al mismo tiempo la auténtica transformación que esperábamos no ha llegado, porque ni se sancionan los incumplimientos ni se permite trabajar plenamente dotando bien al consejo, ni mucha de la información es fiable ni tenemos toda la que necesitaríamos.

-¿Por qué todos estos déficits?

-Se deben a una falta de voluntad política, claramente. Si uno quiere ser plenamente transparente, pues lo es más allá de lo que diga la ley. Aún queda mucho por hacer.