El Comercio

El presupuesto hace un cálculo optimista y prevé que los ingresos suban 104 millones

  • El Principado espera recaudar 4.096 millones de euros el año próximo a través de transferencias e impuestos, con un alza de 82 millones en el IRPF

El proyecto de presupuestos del Principado para 2017 hace una estimación optimista de ingresos que sitúa la cifra final en 4.096 millones de euros, 104 millones más que el fallido proyecto de 2016 que no llegó a votarse en la Junta General. El documento contempla una previsión especialmente favorable del comportamiento del IRPF, que aportaría 964 millones, 82 más. E incluye, asimismo, la comprometida reforma del impuesto de Sucesiones que conlleva la eliminación del 'error de salto' y el incremento del mínimo exento de los 150.000 euros actuales a 200.000, lo que mermará este año la recaudación en algo más de 10 millones y en 20 los ejercicios sucesivos. La fiscalidad es, precisamente, uno de los escollos para alcanzar un acuerdo sobre las cuentas regionales.

La confección del proyecto presupuestario ha estado marcada por la polémica desde el principio, desde que el Ejecutivo central se negó, con el argumento del bloqueo político, a facilitar a las comunidades la información necesaria -principalmente las aportaciones del sistema de financiación- para que pudieran elaborar sus cuentas. Cuando movió ficha, pasadas varias semanas, fue para anunciar que prácticamente 'congelaba' los recursos a transferir a las regiones, con la situación de prórroga estatal como pretexto. En el caso de Asturias, eso suponía ver reducidos sus recursos en 32 millones de euros. La consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, anunció entonces que el Ejecutivo regional no se guiaría por la doctrina del gabinete de Mariano Rajoy y que planificaría su presupuesto atendiendo a sus propias estimaciones, que tienen en cuenta un mayor volumen de ingresos para 2017 fruto del crecimiento de la economía.

El borrador sobre el que el Gobierno asturiano negocia con Podemos e Izquierda Unida prevé ingresos por 4.096 millones, frente a los 3.991 millones del fracasado presupuesto para este año. El principal crecimiento se da en los impuestos directos, que aportan 1.146 millones, 78 más, mientras que los impuestos indirectos reducen su aportación en 23 millones, hasta 1.227.

Hay algunos datos especialmente significativos. La aportación de la tarifa autonómica del IRPF, principal termómetro del mercado de trabajo, crece en 82 millones de euros y dispara el montante total hasta los 964 millones. Es la cuantía más elevada de todo el capítulo de ingresos. En cuanto al otro gran impuesto, el IVA, la recaudación baja aunque de forma modesta: cae 14 millones y se queda en 748.

Mínimo exento

En el marco de la tributación propia el borrador incorpora la prometida revisión del 'error de salto' en el impuesto de Sucesiones, corrigiendo lo que sucedía hasta ahora: que una herencia de menos de 150.000 euros no tributase nada pero, en cuanto superase esa cifra, por poco que fuese, lo hiciera por el total de la cuantía y no solo por el margen en que superaba ese mínimo exento. Era un compromiso electoral del PSOE que venía ralentizándose y que se aplica ahora, y que también era demandado por Podemos.

Fruto de las negociaciones fiscales con la formación morada, se añade además el incremento del mínimo exento de los 150.000 euros actuales a 200.000, reduciendo así el número de declarantes. El impacto de la rebaja de Sucesiones se traduce en una disminución de la recaudación de algo más de 10 millones este año, dejando su aportación en 125 millones, y de 20 millones en los ejercicios siguientes.

Lo que el texto no recoge son los impuestos 'verdes' sobre bolsas de plástico y tratamiento de residuos urbanos e industriales que, en virtud del acuerdo alcanzado con IU, sí aparecían en el frustrado presupuesto para 2016. El primero aportaba ingresos por 300.000 euros y el segundo, por 1,4 millones. La explicación está en que esta vez las negociaciones están abiertas y, a diferencia de la anterior ocasión, no hay nada cerrado. Pero en el marco de las conversaciones mantenidas entre los socialistas y la coalición existe un consenso sobre la reactivación de ambos tributos y de un tercero, en este caso sobre las emisiones de la industria a la atmósfera, así como una instancia al Ejecutivo central para que regule una participación del Principado en un hipotético gravamen estatal sobre bebidas azucaradas, en el caso de que se consiga una mayoría suficiente que permita la aprobación de las cuentas de 2017 en la Junta General. Y eso, a estas alturas, parece complicado.

Dependencia

Entre el resto de partidas incluidas en el proyecto hay otras curiosidades. El Gobierno central reduce un millón de euros su aportación a la dependencia, que se queda en 26 millones. Las transferencias de la financiación autonómica bajan 15 millones, hasta los 524, mientras que el fondo complementario se mantiene en 187 millones y el fondo de compensación interterritorial crece ligerísimamente hasta redondear 13,5 millones. Los fondos estructurales del programa 2014-2020 se reducen 7 millones hasta los 53 millones, mientras crece la partida de otros fondos comunitarios prácticamente en idéntica cantidad. En el capítulo de pasivos financieros se recogen préstamos por 550 millones de euros y otros cinco millones de anticipo del convenio de implantación de la LOMCE.