El Comercio

El presupuesto llegará sin acuerdo a la Junta en un clima hostil entre PSOE y Podemos

De izquierda a derecha, Fernando Lastra, Lorena Gil, Emilio León, Dolores Carcedo y Enrique López, ayer, en Oviedo.
De izquierda a derecha, Fernando Lastra, Lorena Gil, Emilio León, Dolores Carcedo y Enrique López, ayer, en Oviedo. / MARIO ROJAS
  • Las dos formaciones se culpan del fracaso de la negociación; el bloqueo limitará los cambios fiscales a la reforma del impuesto de Sucesiones

Salvo milagro de última hora, el proyecto de presupuestos del Principado para 2017 llegará el lunes a la Junta General sin acuerdos previos que garanticen su aprobación. La reunión convocada para la tarde de ayer entre el PSOE y Podemos para tratar de desbloquear la situación acabó en el enésimo encontronazo entre ambas fuerzas y liquidó cualquier opción de que las cuentas inicien su trámite parlamentario desde una posición de solvencia. La primera consecuencia es que la reforma fiscal que viene discutiéndose en las últimas semanas se quedará en agua de borrajas porque una vez que el texto entre en la Cámara el capítulo de ingresos ya es intocable, así que solo se salvará la prometida revisión parcial del impuesto de Sucesiones. Ahora se abre un nuevo escenario, el de una discusión centrada únicamente en los gastos, que parte con el lastre del clima de hostilidad que preside las relaciones entre el Ejecutivo regional y la formación morada.

En realidad, las conversaciones de estos días entre PSOE y Podemos se asemejan más a la escenificación de un desacuerdo que a otra cosa. Tal parece que la cuestión no esté en acordar sino en visibilizar de quién es la culpa de que no se alcance un consenso. Ambas partes se echan en cara el fracaso del proceso. El portavoz socialista, Fernando Lastra, acusó a la formación morada de buscar «excusas y pretextos» para no sumarse a un entendimiento a tres del que también formaría parte IU, con la que el diálogo sí había avanzado de forma significativa. Desde Podemos, Emilio León reprochó al Gobierno que no haya hecho los esfuerzos suficientes y señaló que, para darle su aval, el proyecto que está sobre la mesa necesita «importantes cambios».

Son muchos los puntos que separan a PSOE y Podemos. El primero y quizá más relevante, la desconfianza entre las partes, la nula convicción en que el otro esté por la labor de pactar de forma sincera. En materia estrictamente económica, León desgranó los escollos: la negativa del PSOE a una reforma fiscal en profundidad que incluya el IRPF y Patrimonio, su actitud reacia a racionalizar el gasto, el rechazo a una bajada salarial a los altos cargos... «Excusas» para no pactar, replicó Lastra, que señaló que Podemos, por la vía de moverse en el terreno de la ambigüedad y no decir qué cosas hay que mejorar en el documento o cuales suprimir, trata de esconder su verdadera intención: «No tienen interés por el acuerdo».

Las discrepancias de la tarde dieron continuidad al enfrentamiento ya vivido por la mañana en el pleno, con León reprochando al PSOE su apoyo a una subida del sueldo del 1% a los diputados y el presidente, Javier Fernández, afeándole su «demagogia». Con ese panorama, de poco sirvió el llamamiento del portavoz de IU, Gaspar Llamazares, al acuerdo y la superación de las diferencias en pro de un presupuesto «de cambio» que evite «un batacazo». No está el horno para bollos, al menos de momento.

En adelante, a partir del lunes, se abre un nuevo escenario. El Gobierno registrará en la Junta un proyecto de 4.226 millones, con 309 de inversión y con una revisión del impuesto de Sucesiones que implica corregir el 'error de salto' y elevar el mínimo exento de los 150.000 euros actuales a 200.000 euros. En materia de ingresos ya no se puede tocar nada. Y se reabrirá la negociación, pero solo sobre las partidas de gasto, lo que limita mucho las cosas. Será el momento en que los grupos decidan qué exigencias plantear al Ejecutivo, si sus respuestas son satisfactorias y, llegado el caso y si esos planteamientos no son convincentes, presentar o no enmiendas de totalidad para tumbar el proyecto. Ahí se decidirá si Podemos y el PP, principalmente, tienen arrestos para forzar otra prórroga o si existe margen de maniobra para facilitar que Asturias tenga presupuesto.