El Comercio

La oposición, decepcionada con un presupuesto «continuista»

Emilio León pasa tras el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, en la junta de portavoces celebrada este lunes.
Emilio León pasa tras el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, en la junta de portavoces celebrada este lunes. / Pablo Lorenzana
  • Podemos descarta apoyar el proyecto económico y el PP señala que «las cosas parecen que tienen muy mala pinta»

Ningún grupo parlamentario de la oposición ha querido aclarar hoy si el proyecto de Ley de presupuestos de 2017 que ha empezado a tramitarse en la Junta General del Principado será objeto de la presentación de enmiendas de totalidad o de devolución, aunque sí han reconocido estar decepcionados con un texto que considera «continuista» y que no aborda mayores cambios fiscales.

No obstante, el portavoz del grupo socialista, Fernando Lastra, ha incidido en que el proyecto "está abierto a todas las opiniones e iniciativas que sean asumibles" para el Gobierno, y que espera que haya aproximaciones en los contenidos que permitan aprobar la ley porque Asturias no se puede permitir otra prórroga.

El portavoz de IU, Gaspar Llamazares, ha sido el más receptivo a continuar las negociaciones con el Gobierno a pesar de que, una vez que ha sido registrado en la Cámara, no se puede elevar la cuantía del gasto previsto, que asciende a 4.226 millones de euros. "Seguimos dispuestos a dialogar y negociar hasta el último minuto", ha señalado Llamazares tras la reunión de la junta de portavoces donde, con la oposición de PP y Foro y la abstención de Podemos y Ciudadanos, se acordó que esta semana no haya pleno para que los grupos tengan tiempo para estudiar el proyecto de presupuesto antes de las comparecencias de los consejeros.

Llamazares también ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad de los grupos para conseguir un presupuesto de cambio posible", tras reconocer que IU "mantiene diferencias de fondo" con el proyecto presupuestario en materia de ingresos porque el mínimo exento que introduce en el impuesto de sucesiones -200.000 euros- es excesivo.

Más crítico ha sido el portavoz de Podemos, Emilio León, para quien el Gobierno "ha dado un portazo o dejado la puerta medio abierta", al presentar un proyecto en el que el margen es "muy limitado" para conseguir un acuerdo. León, que no ha querido aclarar si su grupo presentará o no enmienda de totalidad, ha acusado a los socialistas de tener "más dificultades para entender con Podemos que para llegar a un acuerdo con el PNV" y ha asegurado que el Gobierno no les ha contestado "ni una sola vez" a lo que estaba dispuesto a incluir en materia fiscal.

De hecho, ha asegurado que el proyecto aprobado por el Consejo de Gobierno "facilita más la abstención del PP que un apoyo explícito de la izquierda" y que el PSOE "parece haberse instalado en el no" a los planteamientos más importantes de la formación morada.

Desde el PP, sin embargo, su presidenta, Mercedes Fernández, también ha asegurado que "las cosas parecen que tienen muy mala pinta" porque, en su opinión, el Gobierno de Javier Fernández no quiere aprobar los presupuestos. Solo así se entiende, según la portavoz popular, que el Ejecutivo no haya incluido en su proyecto presupuestario la eliminación del impuesto de sucesiones para los herederos directos porque la medida exigida por el PP sólo afectaría al 0,8% de los ingresos, entre 35 y 40 millones de euros al año. "Hacemos esfuerzos desde la oposición, pero el Gobierno no quiere presupuestos. Esto es el mundo al revés", ha afirmado la dirigente popular, que ha mostrado su malestar porque esta semana no se vaya a celebrar el pleno de la Junta General por, en su opinión, una exigencia de Llamazares "que sólo quiere colocarse y situarse".

Fernández, que ha dicho que estudiarán con calma si presentan o no enmienda de totalidad, ha asegurado que "Asturias está a la deriva y precisa de un timón político" del que carece el Gobierno.

La presidenta de Foro, Cristina Coto, tampoco ha querido pronunciarse sobre la presentación de enmienda de totalidad, que no decidirán hasta escuchar las comparecencias de los consejeros, que explicarán el presupuesto entre el 5 y el 13 de diciembre. No obstante, ha incidido en la necesidad de cambiar de rumbo con un presupuesto que apuesta por políticas de cambio, con bajadas de impuestos, más inversión productiva y medidas que favorezcan una economía competitiva.

Desde Ciudadanos, Diana Sánchez ha reconocido que su grupo no conoce el proyecto en profundidad y que, por lo tanto, lo primero es estudiarlo antes de plantearse estrategias concretas.

El proyecto eleva su cuantía a 4.226 millones, 104 millones más, un 2,5 por ciento, que el registrado el año pasado y contempla 311 millones de euros dedicados a inversión productiva, ocho más que el año pasado en lo que constituye la primera previsión de incremento anual de esta partida desde que se inició la crisis en 2009. Para el portavoz socialista, el texto refleja un "mínimo común denominador" de las propuestas que han hecho llegar los grupos, algunas de ellas contradictorias, durante un proceso negociador en el que ha reconocido estar "relativamente decepcionado" con la posición adoptada por Podemos, grupo al que ha acusado de estar instalado en el tacticismo y al que ha pedido más claridad.

En cualquier caso, ha señalado que no da por mal empleado el tiempo que han estado negociando con la formación morada y que no cree que este año el Gobierno termine retirando su proyecto como hizo el pasado año ante la imposibilidad de aprobarlo por las enmiendas de totalidad presentadas.