El Comercio

Dolores Carcedo entrega los presupuestos al presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo.
Dolores Carcedo entrega los presupuestos al presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo. / PABLO LORENZANA

El Gobierno regional fía la aprobación de las cuentas al trámite parlamentario

  • Pide a la oposición apoyo a un presupuesto «que no excluye a nadie»

El Gobierno del Principado no está dispuesto a tirar la toalla y, pese a que su presupuesto parte sin apoyos previos que garanticen su aprobación, ayer registró unas cuentas en la Junta General con la esperanza de que lleguen a buen puerto. El proyecto se eleva hasta los 4.226 millones, 104 más que los previstos en el documento fallido de 2016, y reserva el grueso de los recursos al gasto social, siguiendo la línea política que el Gobierno regional viene defendiendo en los últimos años.

La consejera de Hacienda y Sector Público, Dolores Carcedo, apeló a la responsabilidad política del resto de las fuerzas con representación en la Cámara para que Asturias disponga en 2017 de unas cuentas de nuevo cuño y alertó de las consecuencias, no sólo económicas sino de «falta de operatividad», que supondría una prórroga económica. La segunda consecutiva.

El Principado entiende que no hay razones objetivas para que el proyecto sea rechazado. Aduce que el documento definitivo fue cocinado teniendo en cuenta las propuestas recogidas en las diferentes reuniones mantenidas con los grupos parlamentarios de la oposición, hasta el punto de que, insistió Carcedo, las cuentas presentan una «base sólida» con capacidad para recabar apoyos de todas las formaciones políticas, porque «no se ha excluido a nadie». Una opinión que en absoluto comparten el resto de las fuerzas, que ya han manifestado su disconformidad con el documento registrado y sus recelos sobre el éxito de la tramitación parlamentaria que ahora comienza.

Modificaciones

La consejera, que ofreció una rueda de prensa arropada por el director general de Presupuestos, Francisco Sánchez, y la directora general de Finanzas y Economía, Mar García Salgado, comentó que como consecuencia de estas negociaciones se modificó el borrador inicial para ampliar varias partidas. Citó, entre otras, las relacionadas con la dotación para los autónomos, el presupuesto del IDEPA para ayudas a empresas, los recursos reservados para cooperación al desarrollo, el Instituto de la Mujer o la promoción del asturiano, así como el montante correspondiente al salario social, que pasa de los 102 millones iniciales hasta los 105.

Ejemplos, defendió Carcedo, que no hacen más que demostrar «la voluntad» del Principado de elaborar un presupuesto que pueda ser aprobado por cualquier formación. Una flexibilidad que tendrá continuidad, aseguró, en la segunda fase de la negociación que se abre ahora, tras el registro de las cuentas, aunque el margen de maniobra queda limitado al capítulo de gastos.

Mínimo exento

Las cuentas incluyen como novedad fiscal la modificación del impuesto de Sucesiones para eliminar el denominado 'error de salto' y elevar el mínimo exento de este tributo de 150.000 a 200.000 euros. Una reforma que tendrá un impacto de 10 millones de euros en el presupuesto del año que viene. No se incluyeron otras demandas fiscales, como los impuestos verdes planteados por IU, precisamente -explicó la consejera- para no obstaculizar el apoyo por parte de otras fuerzas políticas contrarias a estas propuestas, en clara alusión a Podemos.

El Gobierno del Principado dedica en estas cuentas a las políticas sociales el 68,5% de los recursos. Reserva para el capítulo de sanidad 1.683 millones de euros, para educación 778 y para el apartado que se refiere a bienestar y cohesión social otros 441 millones. Esta decisión política, unida a las estrecheces económicas, limita de forma notable los fondos reservados para la inversión productiva, que se sitúa en 311 millones. La cifra se aleja y mucho de la de los años de bonanza económica para esta materia pero, destacó la consejera, supone un incremento de 8,3 millones con respecto a la partida reservada en las fracasadas cuentas de 2016 y constituye la primera previsión al alza de este capítulo desde que se inició la crisis en 2009. «Es un punto de inflexión», celebró.

Los fondos reservados para el pago de la deuda se elevan a 457 millones (de los que 76,8 corresponden a intereses y 380,9 son amortizaciones) y representan la tercera partida de gasto, después del destinado a las Consejerías de Sanidad y Educación. Además, el endeudamiento financiero bruto del Principado se sitúa en 551 millones, dentro del margen fijado por el techo de déficit, para una deuda viva que previsiblemente se situará al final de este año en 4.092 millones.