El Comercio

La elección de la nueva dirección de Izquierda Unida deriva en una fractura abierta

Alejandro Suárez, nuevo secretario de Organización, durante su intervención de ayer.
Alejandro Suárez, nuevo secretario de Organización, durante su intervención de ayer. / MARIO ROJAS
  • El equipo que rodea a Ramón Argüelles recibe un apoyo mínimo, 49 votos a favor y 43 en contra, con Alejandro Suárez como número dos

El clima de entendimiento, aunque fuese logrado a última hora, que se forjó en la asamblea de IU en Avilés saltó ayer por los aires en el momento de elegir al equipo de trabajo más directo que rodeará al nuevo coordinador, Ramón Argüelles. Su propuesta salió adelante con un apoyo mínimo, 49 votos a favor y 43 en contra, después de que se desmarcasen tanto el sector de Fernando Díaz Rañón como los afines al diputado Ovidio Zapico, al entender que no se había cumplido el objetivo de impulsar una candidatura integradora. Argüelles afronta ahora el reto de pilotar el futuro de Izquierda Unida con un respaldo muy escaso.

Ese principio de equilibrio que, aunque precario, germinó en la asamblea de Avilés, se transformó ayer en fractura abierta. En aquel cónclave se consiguió un consenso entre el sector de Argüelles, el del coordinador de Oviedo Alejandro Suárez -en el que se integraban los afines a Zapico- y el de Rañón. El objetivo de la reunión de ayer era trasladar ese acuerdo a la elección de la comisión colegiada, el equipo más próximo al coordinador. Pero, después de semanas de conversaciones, no hubo pacto.

El resultado final fue que Argüelles solo sumó a sus tesis a Suárez y una parte de los suyos, hasta llegar a esos 49 votos favorables. Los afines a Zapico se quedaron fuera al considerar que «no hubo una candidatura de consenso, plural e integradora». Una situación que un coordinador de un concejo minero que intervino en representación de esta sensibilidad tildó de «fracaso colectivo» y mostró su confianza en que fuese «un punto de inflexión». En cuanto a los partidarios de Rañón, echaron en cara al coordinador que se mantuviese inamovible en sus posiciones y no tuviese voluntad real de conformar una dirección plural.

Fuentes próximas a Argüelles señalaron que Rañón y los suyos quisieron tener una representación superior a la que les correspondía y que rechazaron un reparto -ocho puestos para el coordinador, siete para Suárez y cinco para Rañón- justo. «Por desgracia no pudo consensuarse una lista única para avanzar juntos, aunque eso no significa cerrar las puertas en el futuro», dijo Argüelles.

El reparto final da once puestos en la dirección al sector de Argüelles y diez al de Suárez. El órgano está compuesto por Alejandro Suárez (Organización), Gabriela Álvarez (Municipal), David Álvarez (Acción Política), Raquel López (Comunicación), Roberto Ruiz (Formación y Memoria), Mayka Barros (Movimientos Sociales), Jaime Gareth Flórez (Convergencia), Juan José Fernández (Electoral), Nidia Gómez (Igualdad), Javier Suárez Llana (Programa y Elaboración), Faustino Sabio, Beatriz González, Enriqueta Rodríguez, Alejandro Viciosa, Consuelo Álvarez, Benigno González, Laura Álvarez, Juan Antonio González, Rosario Menéndez y Ana Castaño.