El Comercio

Los expertos plantean armonizar Sucesiones y revisar el cupo vasco

Un momento de la reunión, ayer, en la sede de la Consejería de Hacienda.
Un momento de la reunión, ayer, en la sede de la Consejería de Hacienda. / ÁLEX PIÑA
  • Asturias defiende más autonomía fiscal para las regiones, aunque con ciertos límites, y pedirá un reparto más justo de los objetivos de déficit

La decisión final será política pero, de momento, el debate sobre la reforma del sistema de financiación autonómica es técnico, a cargo del grupo de expertos designados por el Gobierno central y las administraciones autonómicas. El representante asturiano en el comité, Carlos Monasterio, se reunió ayer en Oviedo con representantes del Ejecutivo regional y de los grupos parlamentarios para explicar las grandes líneas en las que se trabaja. En el centro del debate está la revisión del sistema fiscal, dotando de más autonomía a las comunidades aunque avanzando hacia una cierta armonización en impuestos como Patrimonio o Sucesiones, y también de los regímenes forales del País Vasco y Navarra para que contribuyan más a la solidaridad.

Los expertos tienen de plazo hasta agosto para entregar su informe así que el debate está todavía bastante verde. Hay consenso en las líneas generales pero falta bajar a los datos concretos, donde se presume que aparecerán los problemas. Habrá que ver, por ejemplo, cómo encajan las piezas en el capítulo fiscal. Monasterio defendió la conveniencia de «reforzar» la autonomía de las comunidades en la gestión de los impuestos y su reflexión pareció apuntar al IRPF como una de las figuras en las que se podría actuar. Pero, al tiempo, asumió que habrá que «poner límites» en algunos tributos en un contexto marcado por la pugna fiscal entre comunidades. Ahí encajan, por ejemplo, Sucesiones y Patrimonio.

Armonización sí, pero supresión no, anotó Monasterio, que tildó de «camelo» el discurso de la batalla fiscal entre regiones y el argumento de que la existencia del impuesto de Sucesiones explique un éxodo de ciudadanos de Asturias a otras regiones. «Hay gente que se cree eso, otros creen en los ovnis o en la bruja Lola», ironizó llamando a centrar el debate en lo importante.

Aunque prudente en sus reflexiones, Monasterio también dio a entender que en el comité se está discutiendo sobre una revisión de los regímenes forales vigentes en el País Vasco y Navarra para que contribuyan más a la solidaridad interregional. Un argumento, por cierto, que defiende con contundencia el Ejecutivo asturiano. Sin querer pisar charcos, el experto resaltó que todas las comunidades tienen las mismas competencias y que la existencia de dos modelos de financiación distintos, el de las comunidades de régimen común y el de las forales, «plantea problemas». Algo que, insinuó, habría que equilibrar.

No cree Monasterio que el sistema requiera de un cambio radical para Asturias. Si acaso «matices» porque el nivel de financiación que recibe es «razonable». En la discusión, Asturias defenderá un reparto más equilibrado del déficit entre administraciones, más peso del envejecimiento en el reparto de recursos, potenciar el Fondo de Compensación Interterritorial y que las obras que se impulsan con cargo al mismo sean sometidas a una evaluación sobre su pertinencia y ejecución, entre otras cosas.

Entre los grupos no hay unanimidad. Más optimismo en PSOE, IU y Ciudadanos, recelos en el PP -preocupado por la falta de información sobre Asturias- y en Foro, temeroso de que el Principado salga perdiendo cuando el debate salte al terreno político, y con Podemos pidiendo que el sistema tome en cuenta indicadores modernos como el género o la huella ecológica.

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