El Comercio

El congreso que decidirá el futuro del PSOE en Asturias apunta a septiembre

Los 'sanchistas', en Mieres. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que en la imagen abraza a Adriana Lastra, fue el invitado.
Los 'sanchistas', en Mieres. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que en la imagen abraza a Adriana Lastra, fue el invitado. / A. FLÓREZ
  • El partido ve precipitado un cónclave exprés en julio ante la necesidad de tiempo para preparar un proceso ordenado que contemple la posibilidad de unas primarias

Las miradas de todos los socialistas están hoy puestas en una única fecha: el próximo domingo. Será cuando los militantes voten y decidan la identidad del próximo secretario general del PSOE, que en el congreso federal previsto para mediados de junio será refrendado por el aparato del partido y presentará a su ejecutiva. A partir de ahí, el escenario se abre y llegará el momento de que las distintas federaciones, caso de la asturiana, celebren sus propios cónclaves. En el Principado, el partido parece inclinarse por situar esa cita a finales de septiembre, dando así tiempo a un proceso ordenado que contemple la eventual celebración de unas primarias, considerando precipitado adelantar la convocatoria a julio.

Lo que suceda en la votación del día 21 será decisivo en el devenir de los acontecimientos posteriores. La inmensa mayoría de los 'barones' regionales, como el asturiano Javier Fernández, -aunque en público mantiene una posición de neutralidad por su cargo de presidente de la gestora-, se han decantado por la opción de Susana Díaz. En caso de victoria de la andaluza, el escenario de continuidad es la hipótesis más probable en la práctica totalidad de las federaciones. Pero si el que se impone en las urnas es Pedro Sánchez el panorama cambia. Pese a que el ex secretario general ha garantizado que no habrá represalias, es evidente que la incertidumbre será mayor.

La celebración de los congresos regionales está muy condicionada por el calendario federal. Las primarias, el próximo domingo, y el congreso, entre el 16 y el 18 de junio, copan la agenda más inmediata. A partir de ahí se abre el plazo para que las federaciones abran sus procesos internos.

En Asturias el PSOE parece decantarse por pasar el verano, desechando la alternativa de un congreso 'exprés' en julio, y realizar el cónclave con el reinicio del curso, preferiblemente a finales de septiembre si las agendas -hay que tener en cuenta que el secretario general es también presidente del Principado- encajan.

Los argumentos que se manejan son temporales. El calendario precongresual debe contemplar la hipótesis de la celebración de primarias, al margen de que finalmente pudiera haber solo un candidato y estas no se llevasen a la práctica, con la consiguiente campaña previa. Además, hay que preparar la ponencia que marcará el rumbo del partido en los años sucesivos y si bien en lo político y en lo económico el discurso socialista está asentado desde hace años, habrá que incorporar los cambios estatutarios relativos al funcionamiento interno que salgan del congreso federal.

Todo estará además muy condicionado por las primarias del domingo. En caso de victoria de Díaz, en el partido es mayoritaria la tesis de que Javier Fernández optará a otro mandato como secretario general para pilotar la transición del liderazgo, teniendo en cuenta que ya ha anunciado que no se presentará a las autonómicas de 2019. Pero si el que gana es Sánchez, son muchos quienes consideran imposible la continuidad de Fernández a los mandos del partido, abriendo un escenario sucesorio de impredecibles consecuencias hoy.

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