El Comercio

Suelos de cerámica en lugar de mármol, y ladrillos de peor calidad en la fachada

  • Los expertos concluyen que utilizaron materiales más baratos y acusan al Gobierno central de no comprobar el fin de los fondos concedidos

Diez folios para enumerar las deficiencias y desajustes en la obra de la residencia de Felechosa. La Fiscalía Anticorrupción remitió a la UCO las conclusiones de un informe realizado por ingenieros de edificación y arquitectos. Señalan desajustes en la fachada, en los muros, en las escaleras y rampas y en las puertas.

Comienzan con la fachada. No coincide el grosor del ladrillo. Debería tener 19 centímetros y tiene solo 11. Los vierteaguas proyectados, contratados y liquidados eran de piedra caliza de tres centímetros y los que colocaron fueron directamente las mismas placas que utilizaron para revestir la fachada. El aplacado se debería haber colocado con una junta de un centímetro y tiene hasta cuatro, y las piezas que van a la fachada ni se colocaron ni se pegaron como indicaba en el proyecto.

En cuanto a los muros del sótano reservaron algo más de 58.000 euros para su impermeabilización. ¿El resultado? No hay impermeabilización con tela asfáltica en el muro, ni existe entre este y la fachada, la lámina drenante no se colocó correctamente, y el arranque de la fachada bajo el nivel de la acera tampoco está impermeabilizado.

En cuanto a los solados, se contrató y liquidó como hormigón impreso y al final echaron mano de baldosa cerámica apta solo para espacios interiores. Reservaron una partida de 91.965 euros. Para el vestíbulo del edificio principal el material presupuestado era mármol nacional antideslizante y, sin embargo, volvieron a utilizar la misma baldosa de cerámica del exterior. La escalera metálica para acceder al solarium no tiene nada que ver con lo que aparecía la liquidación. En principio era de hormigón armado y cumplía con la normativa. Las barandillas tampoco coinciden. Se proyectó con barrotes de acero laminado con 10 centímetros de separación y un metro de altura y al final, lo que se ve es una barandilla de grandes huecos con troncos de madera.

Ya en el interior del edificio las puertas tampoco son las proyectadas. Además, tal y como están colocadas «supone un peligro» ya que queda «un hueco importante entre ambos». Debían ser abatibles y son correderas eléctricas.

En las conclusiones del informe calculan que las partidas liquidadas que no se llegaron a ejecutar y que los peritos pudieron cuantificar ascienden a 80.414 euros, aseguran que utilizaron elementos de calidad inferior -no pueden cuantificar el coste real- y reclaman un examen más amplio y completo de la obra ejecutada para determinar las discrepancias con la obra proyectada, contratada y liquidada. Su informe se limitó a los defectos que afectan a la integridad de los usuarios o a la salubridad de los inmuebles.

En cuanto a la inversión coinciden en que el Instituto para Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras (IRMC) no llevó a cabo la comprobación material de la inversión a la que se destinó la subvención. Según explican, la ley contempla que debe elaborar un plan en el que debe indicar si realizó o no ese análisis. No tienen constancia de que exista.

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