El Comercio

El discreto paso de Javier Fernández por el congreso federal

Vicente Álvarez Areces, Mario Jiménez y Javier Fernández, con gesto muy serio, siguen una de las intervenciones.
Vicente Álvarez Areces, Mario Jiménez y Javier Fernández, con gesto muy serio, siguen una de las intervenciones. / IÑAKI MARTÍNEZ
  • En los pasillos y en las reuniones se pudo constatar el abismo que separa a los dos sectores en que está dividido el socialismo asturiano

  • El líder de la FSA guardó silencio, apenas se dejó ver y se encontró con Sánchez

La discreción marcó el paso de Javier Fernández, presidente del Principado y secretario general de la Federación Socialista Asturiana, por la primera jornada del congreso federal del PSOE. Ya había acordado con Pedro Sánchez que no intervendría en el acto de apertura, al entenderse que no tenía sentido que la gestora que presidió rindiera cuentas. Acudió a la cita, eso sí, aunque prefirió no hacer valoraciones ni dejarse ver más de lo necesario.

Y eso que una muralla de periodistas, micrófonos y cámaras le aguardaban a la entrada del recinto, esperando una valoración pública que fuera más allá de su comparecencia en Oviedo para, después de las primarias del 21 de mayo, anunciar su decisión de no optar a otro mandato, el último, como secretario general del partido en Asturias. Fernández evitó los micrófonos y entró con rapidez al salón en el que se desarrolló la apertura. El resto de la jornada no se dejó ver en público, en pasillos o corrillos. Sí mantuvo una reunión discreta con Pedro Sánchez en su calidad de responsable de la FSA.

Que las relaciones en el seno de la federación asturiana no son fluidas es un hecho. Las heridas que se abrieron en estos últimos meses no han cicatrizado y aunque entre los delegados de los dos sectores en que se encuentra dividido el partido, los 'sanchistas' y el sector oficial de la FSA, se guardaron las formas, es evidente que la situación no era cómoda.

Aunque en una misma delegación, los representantes de ambos sectores se juntaron poco durante la jornada. Apenas en alguna charla individual, para discutir de alguna enmienda a debatir en las comisiones, y poco más. Predominó la frialdad. Es verdad, eso sí, que las caras y las expresiones eran distintas. Más alegría y optimismo en los 'sanchistas', más seriedad entre los 'oficialistas'.

Asturias tendrá una presencia notable, por otro lado, en el acto de cierre del congreso que tendrá lugar hoy. Los cálculos de la delegación asturiana eran que tres autobuses procedentes de distintos puntos de la comunidad viajen a primera hora de la mañana a Madrid a asistir al discurso final de Pedro Sánchez ante varios miles de afiliados y simpatizantes.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate