Génova ordena silencio ante las diferencias entre el PP de Oviedo y la dirección regional

Génova ordena silencio ante las diferencias entre el PP de Oviedo y la dirección regional
Agustín Iglesias Caunedo, en el último congreso local. / MARIO ROJAS

Agustín Iglesias Caunedo rebaja su encuentro con Maíllo a un «análisis local de la situación que forma parte de la normalidad dentro del partido»

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

El exalcalde y portavoz del PP en el Ayuntamiento de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, mantuvo ayer su anunciado encuentro con el coordinador general del partido, Fernando Martínez-Maíllo, en la sede de los populares de la madrileña calle de Génova.

Tras la misma, solo habló Caunedo en unas declaraciones en las que enmarcó la citada reunión, «dentro de la normalidad entre dos compañeros de partido» y ceñía el contenido del mismo a un análisis de «la situación política en Oviedo y la situación que está viviendo la ciudad con el gobierno del tripartito», que forman Somos, PSOE e IU. «Una reunión de trabajo entre un portavoz y presidente del partido y el coordinador general que forma parte de la normalidad dentro de la vida de partido», cerró.

Después de tres días de tensiones y filtraciones tras la decisión del partido o de Caunedo, que las visiones varían según se pregunte al entorno de la presidenta regional o al del exalcalde, de que el presidente del PP de Oviedo no aspire a la Alcaldía en 2019, Génova mandó ayer a ambas partes optar por una línea de discrección, confirmaron fuentes del partido. La dirección nacional, según las mismas, no ve con buenos ojos que se diriman o hagan públicas diferencias que deberían abordarse con normalidad en el seno del partido. Iglesias Caunedo tan solo añadió que salía «muy satisfecho» del encuentro, que calificó de «muy cordial».

Lealtad mal retribuida

Desde el entorno del exalcalde recuerdan la «lealtad» con la dirección regional que encabeza Mercedes Fernández con la que Caunedo ha actuado a lo largo de los últimos años. Una lealtad que, dicen las mismas fuentes, habría sido retribuida con una creciente hostilidad en declaraciones públicas y desplantes internos «sin ningún motivo».

La situación judicial de Caunedo, imputado en una rama de la operación Pokémon cuya instrucción, a propuesta de la Fiscalía, decidió prorrogar la jueza Pilar de Lara hasta julio de 2019, le cerraba casi cualquier opción de ser candidato. Tras el rechazo de su recurso contra la ampliación del plazo de instrucción, el exalcalde decidió renunciar a ella. Sin embargo, según las mismas fuentes, el acoso de la dirección regional no cesó e, incluso, se intensificó, pese a las declaraciones de Caunedo acerca de que no tocaba hablar de candidatos y de que estaba centrado en trabajar por los ovetenses y el partido.

El aumento de la tensión llevó a Caunedo, según la versión que defiende su entorno, a pedir una reunión con la dirección nacional -la que se produjo ayer-, para exponer sus puntos de vista y defender las que cree mejores opciones para el partido en la capital. Si hubo nombres, nadie lo confirmó ayer. La dirección nacional del partido mandó callar a todos.

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