«Reviso el coche ante posibles sabotajes de forma rutinaria, igual que me lavo los dientes»

La alcaldesa de Ponga, Marta Alonso, revisando las ruedas de su coche. / NEL ACEBAL
La alcaldesa de Ponga, Marta Alonso, revisando las ruedas de su coche. / NEL ACEBAL

Marta Alonso, alcaldesa de Ponga: «No sabemos quiénes están detrás. La oposición dice que yo les apunto directamente a ellos, pero no es cierto. Si se dan por aludidos que lo expliquen»

ANA MORIYÓN OVIEDO.

La socialista Marta Alonso ha denunciado ante la Guardia Civil pintadas amenazantes y varios sabotajes en su vehículo desde que, en 2015, con el apoyo del PP, asumiera la Alcaldía del concejo de Ponga. No tiene pruebas como para señalar a los responsables, pero está convencida de que quienes le aflojan los tornillos de las ruedas, le rayan el vehículo o le meten patatas en el tubo de escape lo hacen por discrepancias con sus decisiones políticas. Su equipo de Gobierno ha puesto en conocimiento de la Fiscalía todas las presuntas irregularidades cometidas por la anterior ejecutiva, de Foro, y advierte de que nada ni nadie la amedrentará. «Que nadie piense que nos vamos a echar atrás».

-¿Recuerda la primera amenaza que recibió?

-El primer sabotaje lo sufrí a los tres meses de ser elegida alcaldesa. Me aflojaron los tornillos de las ruedas de mi coche.

-¿Qué pensó en ese momento?

-No pensé que podía ser un sabotaje. Mi coche ya tiene unos años, así que fui al taller y los ajusté. Pero después de aquello sufrí otro tipo de ataques. Cada vez que dejaba el coche en un sitio un poco alejado me lo rayaban, me metían patatas en el tubo de escape, me rompían los faros... En abril de 2016 me volvieron a aflojar los tornillos del coche y ya me di cuenta de que todo aquello no era una casualidad. Puse mi primera denuncia ante la Guardia Civil y llegué a reunirme con el delegado del Gobierno, que intensificó la vigilancia en el concejo, especialmente en momentos en los que salen a la luz cosas complicadas, que no gustan a todo el mundo, y se genera un mayor clima de crispación.

-Pese a la vigilancia, no cesaron los ataques.

-No. Han llegado a quemar terrenos propiedad de mi familia, han aparecido pintadas, me han perseguido con el coche... No puedo tener una persona constantemente conmigo y tenemos que intentar gestionarlo lo mejor posible.

-¿Cómo se gestiona esta situación?

-La Guardia Civil me ha dado unas pautas para comprobar el estado de mi coche cada vez que lo cojo y me aconseja no hacer siempre la misma rutina. Antes entraba y salía a la misma hora, ahora ya no. No siempre estoy en los mismos sitios, trato de andar sola lo menos posible... Tomo una serie de precauciones que he adoptado como costumbre. Salgo del ayuntamiento y, como el que lava los dientes todos los días, reviso de forma rutinaria el coche para descartar que ha sufrido nuevos sabotajes.

-Aunque ha ido interponiendo denuncias a lo largo de este tiempo, fue hace unas semanas cuando decidió hacerlo público. ¿Cuál ha sido el punto de inflexión?

-Después de dos años y medio aguantando esta situación, me había acostumbrado a vivir con algo que no es normal: unas amenazas que me obligan a mirar siempre a mis espaldas. Pero ahora esta situación afecta a más gente, hay vecinos que también han recibido amenazas y que no tienen por qué sufrir este tipo de ataques. Pensaba que con el tiempo se iba a rebajar el nivel de crispación y de inseguridad que se vive en el concejo, pero resulta que no es así. Cualquier día puede pasar cualquier cosa y es importante que se sepa que hay un recorrido detrás de amenazas y sabotajes.

-¿Ha llegado a tener miedo por su integridad física?

-Evidentemente. Tener miedo en esta situación es lógico. Pero eso no quiere decir que vaya a dejar de hacer lo que tengo que hacer y dejar de cumplir con mis obligaciones. Podrán condicionar mi vida privada, pero el desempeño de mi puesto de trabajo no lo van a condicionar en ningún momento. Sé perfectamente el compromiso que adquirí con los ponguetos y eso no va a cambiar. Estoy centrada en ayudar a mis vecinos a salir de la situación en la que está este concejo.

-Es un municipio muy pequeño y con pocos vecinos... ¿Sospecha quién puede estar detrás de todo esto?

-Hay personas que me han venido a amenazar personalmente al ayuntamiento y tengo testigos de ello. Me han llegado a decir cosas como que no me olvide de poner el cinturón de seguridad cuando coja el coche. Pero no tengo pruebas de quién o quiénes me aflojan las ruedas de mi coche o me rompen los faros.

-Pero sí vincula directamente estos hechos a su condición de alcaldesa...

-Claramente. Los ataques coinciden con el inicio de mi actividad política. Pero no pienso tirar la toalla. No todo el mundo puede estar de acuerdo con el trabajo que estamos desarrollando, pero para que me vaya hay mecanismos democráticos. Yo estoy muy tranquila con la labor que estamos haciendo y la muestra está en que no es a mí a la que llevan a los tribunales.

-Este tipo de presiones no son nuevas en este ayuntamiento. Concejales tanto del PSOE como del PP, entonces en la oposición, también recibieron amenazas en anteriores legislaturas. ¿Cree que están vinculadas?

-Desconozco de dónde proceden los que creen que están por encima de la ley, porque cuando yo salgo del ayuntamiento me encuentro ya con los tornillos de mi coche aflojados. Entiendo que estos hechos están vinculados a mi actividad política y sé que otros concejales, en otras legislaturas, también sufrieron amenazas. Puede que estén relacionadas, o no, no lo sabemos. Si lo supiera daría nombres y apellidos. Es una injusticia.

-¿Cree que las amenazas que recibe pueden llegar de sectores vinculados a los anteriores alcaldes, de Foro, en represalia por las actuaciones judiciales que se han emprendido contra ellos?

-No sabemos quién está detrás. Ellos dicen que yo les señalo directamente, pero no es cierto. Si ellos se dan por aludidos que lo expliquen.

-¿Se ha sentido respaldada por toda la corporación?

-De mis compañeros en el equipo de gobierno, del PSOE y del PP, tengo el apoyo máximo desde el primer momento, igual que de mi partido. La oposición está utilizando políticamente esta cuestión para tratar de desacreditarme. Las declaraciones de la concejala de Foro hablan por sí mismas. Por una parte condenan los hechos y por la otra me atacan. Antes de políticos somos personas y si eres capaz de hacer este tipo de declaraciones queda claro qué tipo de político y persona eres.

-La presencia de la Guardia Civil en Ponga empieza a ser habitual y es uno de los concejos con más causas pendientes en los tribunales contra sus exalcaldes. ¿Qué ocurre en este municipio'

-Las cosas no se hicieron como se tenían que hacer y yo, como responsable del Ayuntamiento y en cumplimiento de la ley de enjuiciamiento criminal, estoy obligada a poner en conocimiento de la Fiscalía todo lo que entiendo que puede ser un presunto delito. La responsabilidad no es mía, ni del equipo de gobierno, ni de los ponguetos, sino de las personas que no gestionaron como debían este Ayuntamiento. Las consecuencias están ahí. Cuando llegué a la Alcaldía había 1,5 millones de deuda, 300.000 euros en facturas pendientes de pagar y ahora sabemos que hay otros 300.000 euros facturados sin aplicación presupuestaria, además de la devolución de subvenciones por no hacer las cosas como tenían que hacerse.

-La FACC ha condenado recientemente las amenazas que está recibiendo. ¿Se siente arropada fuera de Ponga?

-Fuera y dentro de Ponga me siento muy arropada. Agradezco a compañeros de diferentes fuerzas políticas que me han apoyado porque, en política, no todo vale. No es una cuestión de ahora, saben desde hace tiempo lo que estaba ocurriendo y están pendientes de mí día a día.

-¿Ha recibido el apoyo de Foro?

-He recibido el apoyo de dos compañeros alcaldes de Foro, la regidora de Ribadesella y el de Peñamellera Alta. Y se lo agradezco enormemente. Esto demuestra que no es una cuestión de siglas, sino de personas. Ambos son personas con las que me llevo perfectamente bien. Desde Foro, a nivel autonómico, no he recibido ningún tipo de mensaje.

-¿Piensa en presentarse nuevamente a las elecciones?

-Sí. Creo que la labor que estamos haciendo merece una continuidad para poder dejar al concejo en las condiciones que se merecen los ponguetos. No me gustaría que el trabajo que hemos hecho y por el que tanto hemos peleado durante estos años se vaya a pique. Si cuento con la confianza de los vecinos, me gustaría seguir al frente del Ayuntamiento y acabar con la labor que se está haciendo. Tengo un compromiso firme y tajante de seguir trabajando por el que ha sido mi concejo, si bien no de nacimiento, sí de corazón. Que nadie piense que nos vamos a echar atrás.

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