El PP amenaza con abandonar la Federación de Concejos «porque es un órgano más de la FSA»

Los alcaldes asistentes a la asamblea general de la Federación Asturiana de Concejos celebrada el pasado 23 de marzo. / DAMIÁN ARIENZA
Los alcaldes asistentes a la asamblea general de la Federación Asturiana de Concejos celebrada el pasado 23 de marzo. / DAMIÁN ARIENZA

Los populares acusan a su presidente, Ignacio García Palacios, de «manipular» el acuerdo para el superávit municipal y critican la «deriva partidista» de la FACC

DANIEL FERNÁNDEZ OVIEDO.

La tradicional paz social que ha caracterizado a la Federación Asturiana de Concejos (FACC) desde su fundación está a punto de romperse. Las declaraciones realizadas el pasado viernes a EL COMERCIO por su presidente, el socialista Ignacio García Palacios, en las que tildaba de «engañifla» el decreto que permitirá a los municipios asturianos reinvertir los 100 millones de superávit generado el pasado año, puede abrir una brecha en la entidad y amenaza con crear un cisma. Esas críticas han sentado muy mal en el Partido Popular. Hasta el punto de que amenaza con abandonar la FACC «por su deriva partidista y porque es un órgano más de la FSA».

La posible salida de los populares del organismo que coordina a los municipios asturianos fue puesta ayer sobre la mesa por el vicepresidente de esta federación y alcalde de Peñamellera Baja, José Manuel Fernández. El edil popular consideró «muy graves» las declaraciones del presidente García Palacios de «perder su credibilidad y no defender al conjunto de concejos».

El pasado viernes, en declaraciones realizadas a EL COMERCIO, el presidente de la FACC y alcalde de Navia criticó con dureza el decreto por el que los ayuntamiento podrán hacer uso del superávit generado el pasado año. El regidor naviego llegó a calificar ese decreto como «una engañifla de Montoro, una más» porque, a su juicio, no da solución a las demandas de los municipios, que es la de poder reinvertir las cantidades generadas por los ayuntamientos en los últimos cinco años -el superávit municipal generado por los municipios asturianos desde 2012 asciende a 500 millones de euros- y que está «retenido» por Hacienda.

Ese «corralito», como lo denominó el presidente de la FACC en varias ocasiones, forma parte de la ley de estabilidad presupuestaria impulsada por el Gobierno central para cumplir los objetivos de déficit marcados por la Unión Europea.

Más información

Palacios, en esas declaraciones realizadas a EL COMERCIO el pasado viernes, afirmó que el decreto solo abre la posibilidad a destinar ese dinero a otras inversiones que hasta ahora no permitía Hacienda: adquirir mobiliario urbano, la compra de vehículos para la Policía Local o equipamientos culturales y deportivos. Es decir, que el decreto solo permite utilizar ese remanente de tesorería a inversiones financieramente sostenibles. «Nada cambia, solo podemos invertir en lo que ya podíamos invertir», había puntualizado el regidor de Navia. «Con estos condicionantes, dudo de que podamos utilizar ni siquiera la mitad de los 100 millones de superávit del año pasado», recalcó el viernes a EL COMERCIO García Palacios.

El número dos de la Federación Asturiana de Concejos, el popular José Manuel Fernández, rechaza de plano las declaraciones de Palacios. El también alcalde de Peñamellera Baja le acusa de «mentir a los asturianos» y de «manipular irresponsablemente el acuerdo nacional para el uso del superávit de los ayuntamientos». Asegura José Manuel Fernández que los ayuntamientos asturianos «podrán gastar más de cien millones en obras y mejoras para sus vecinos». Incluso, añade, el Ministerio de Hacienda incluyó «a petición y con el apoyo de la FACC» nuevos servicios públicos a los que destinar el superávit, como seguridad, incendios, educación infantil y primaria o servicios sociales. «Las afirmaciones del presidente de la FACC son falsas y sectarias. Su posición sí que es una engañifla a los ayuntamientos y a los asturianos», criticó el alcalde de Peñamellera Baja.

Por ello, advirtió José Manuel Fernández de que «ni vamos a consentir ni vamos a ser cómplices de que las asambleas de la FACC sean un acto partidista de la FSA con desprecios y acusaciones hacia el PP. No vamos a estar en ninguna institución que sea parte de la FSA porque sería ser cómplices de un fraude a los asturianos». En este sentido, el vicepresidente de la FACC anunció que los nueve municipios gobernados por el PP en Asturias -Cabrales, Cangas de Onís, Caravia, Coaña, Cudillero, Peñamellera Baja, San Tirso de Abres, Tapia de Casariego y Villayón- valoran abandonar esta federación «por su deriva partidista hasta convertirse en un órgano más de la FSA».

«No invertiremos más»

El presidente de la FACC se reafirmó ayer en su análisis e insistió que «con el nuevo decreto no podremos invertir más dinero, sí en algunas cosas». Ignacio García Palacios aclaró al alcalde de Peñamellera y vicepresidente de esta entidad que sus declaraciones a EL COMERCIO las hizo «con la autonomía que me da ser el alcalde de Navia, no como presidente de la Federación Asturiana de Concejos». Es por ello por lo que ayer matizó que «la FACC no se posiciona respecto a este tema. Lo hace si hay consenso y a la vista está que no lo hay, por lo que no hay una postura oficial de la FACC».

Si la tiene Palacios a título personal. Y es idéntica a la que mostró el pasado viernes. «Los técnicos municipales nos han dicho que el decreto no permitirá invertir en nada más allá de lo que ahora lo permite, es decir, en aquellos proyectos financieramente sostenibles», insistió Palacios. «Si mis palabras a título personal han causado malestar, lo siento. No era mi intención», añadió, e insistió en que «lo bueno o malo que es el decreto lo dirán los técnicos de cada Ayuntamiento».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos